Miraflores, cualquier noche invernal de los años ochenta.
Avanzo por el parque Kennedy, plagado de ratas, putas y vendedores de drogas. Cruzo hacia la Avenida Pardo y me repito a mí mismo: hoy es el día, hoy tiene que ser, si no, me jodo. Si no, pensarán que soy más huevón. La cojuda se hace la...