Porque el anti-fujimorismo no iba a ganar siempre. Además, muchos de sus argumentos ya están gastados. Cada vez que pueden, refritan a los muertos de La Cantuta y Barrios Altos para hacerle mala publicidad al fujimorismo.
Igual con los muertos de Dina. Se las ingenian para relacionarlos con el fujimorismo, pero no porque los muertos importen, sino para usarlos como arma política.
Yo coincido con Tudela. Los muertos solo son la epidermis del anti-fujimorismo, pero el odio desmedido por Fujimori se debe a la C93 y al fin de los monopolios estatales, donde se le inventaban gerencias en empresas públicas a buena porción de la clase media de los 80s.