Cuento policiaco 1: Sonrisa fatal

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Tenía los ojos rasgados, el cuerpo totalmente apuñalado y aún no hallaban el miembro viril. El panorama absolutamente rojo y con la estela de sangre por el arrastre del cadáver indicaba que el atacante se ensañó con el poco amigable estudiante. No había testigos ni cámaras de seguridad; nadie notó algún comportamiento extraño.

El agente Saavedra tenía poca información para la prensa, pensaba entonces en qué convenía: especular para hacer saber al homicida que lo estaban buscando, o mantener los pocos datos en reserva para rastrear su muy posible retorno a la escena del crimen, como solía suceder en estos casos.

Horas después apareció William. Se le notaba desconcertado, no comprendía por qué había tanto alboroto en la zona. Al doblar la esquina que daba hacia su cuarto, se topó de golpe con el agente Saavedra. Casi bota las cosas que llevaba en las manos del susto.

—Buenas tardes, usted es William Bustamante, amigo de Ronaldo del 302, ¿verdad?

—Eh, sí... Di-di-disculpe. ¿Qué está pasando en mi cuarto?

—Un homicidio, señor Bustamante. ¿Conocía al joven Ronaldo hace mucho tiempo?

—Sí, es mi me-me-mejor amigo. ¿Él está bien?

—Lamento informarle que no. Ha sido víctima de un cruel asesinato en la madrugada.

—Pe-pe-pero... ¿¡Cómo!? No puede ser. ¿Cómo sucedió? ¿Fue ella?

¿Acaso William tiene idea de lo que pudo ocurrir durante la noche anterior? Le pidió que lo acompañara a la delegación para declarar de manera formal todo cuanto sabía respecto a Ronaldo.

Por la tarde, en la oficina de Evidencias, suena insistentemente el celular de la víctima.

—¡Agente Saavedra! ¡Está sonando!

—¡Rápido! Llama a Lucy, que rastree de dónde proviene la llamada

—¿Aló?

—Sí, buenas tardes.

—¿Rona? Buenas tardes. Disculpe, ¿es usted el papá de Ronaldo?

—No, soy el agente Saavedra de la Policía. ¿Quién es usted?

—Soy Claudia... Novia de Ronaldo... ¿Hizo algo malo?

—Señorita, no son buenas noticias. Díganos si…

—¡Listo, agente! Su señal proviene de las antenas del aeropuerto.

—Ay, perdón agente, no le escuché.

A los pocos minutos, abordan a Claudia en el aeropuerto dispuesta a viajar. Con su voz cálida y tranquila pretendía confundir a los agentes aduciendo que había sido invitada a una capacitación para administradores en provincia. ¿En plena pandemia? Tenía una sonrisa encantadora y mirada tierna. De igual forma, los policías la conminaron a ir hacia la delegación. Pasó a sala de interrogatorios pero esta vez su rostro no era el mismo. Ahora estaba furiosa.

—Señorita Claudia, ¿dónde estuvo anoche entre las 7 p.m. y las 5 de la madrugada?

—Estuve con mi enamorado. Lo fui a visitar a la residencia universitaria porque está en exámenes y, bueno, yo lo ayudo a estudiar. Yo soy muy buena en esos cursos.

—¿No observó ninguna situación irregular durante su visita?

—No, solo me dijo que después llegaría su compañero William. Es su único amigo, Ron no es de socializar mucho y, bueno, en parte, eso me gustó de él.

—El señor Bustamante. ¿Y usted logró encontrarse con él antes de salir de la residencia?

—Eh… Bueno… La verdad es que sí. Pero yo salí y ellos quedaron en una situación muy tensa, parecía que querían pelear.

—¿Y qué pasó?

—Agente, William es muy amigo de mi novio, pero hace poco me confesó que lleva mucho tiempo enamorado de mí. Y, bueno, yo no le hice caso, él no sabe lo que Ron y yo pasamos para llegar hasta aquí. Yo creo que él siempre le tuvo envidia porque Ron tenía más dinero. Y, bueno, William siempre me dijo que me alejara de Ron porque no era bueno, pero yo no le creí. En fin… ¿Ron está bien?

—Señorita. El joven Ronaldo está muerto. Fue torturado en la madrugada y además le cortaron el miembro.

Claudia no mostró emociones, pero al notarse a sí misma indiferente, comenzó a fingir sorpresa y dolor. Lo hacía bastante mal. Los agentes se miraban entre ellos y el psicólogo que observaba desde afuera por la ventanilla tomaba nota para su informe.

Esa noche Claudia no llegaba precisamente para apoyar a Ronaldo. A pesar de su constante sonrisa ella guardaba un gran resentimiento. Siempre desconfió de Ronaldo como desconfió de todos los hombres con los que alguna vez intentó relacionarse. Ella los controlaba mañana, tarde y noche, los llamaba, les pedía “pruebas” de que decían la verdad, y había aprendido a hackear cuentas por internet. Se había convertido en una espía caótica y se chocó con una insuperable realidad.

Había encontrado muchas pruebas de infidelidad de Ronaldo. Se había enterado de que usaba diversas cuentas en redes sociales, tenía diferentes números telefónicos, tenía dos departamentos y tres cuartos que alquilaba, pero ella solo conocía la casa de sus padres, donde él decía que vivía cuando no iba a residencia.

Revisó minuciosamente todos los historiales y recuperó archivos eliminados. Llevaba seis años abordando a menores de edad por internet y tenía relaciones abiertas con compañeras de la universidad. Era muy fanático del sexting. Había fotos y videos explícitos, mensajes enviados y recibidos cada minuto. Encontró filmaciones de relaciones físicas en los diferentes inmuebles que tenía y que ella desconocía.

—Agente Saavedra, hallaron el miembro viril. Las pruebas de ADN coinciden.

—¿Dónde?

—En la cochera de la señorita Claudia.

—Enmarróquenla.
 

Este cuento fue vuelto a subir, porque tenía algunas erratas (de responsabilidad mìa y no de su autor) que podían confundir al lector.
También hubo dos comentarios. Uno del usuario @Kurochan y el otro de la usuaria @Moonlight, ambos comentaron favorablemente este cuento y lo calificaron, tanto uno y otro, con 8 puntos.

8+8= 16 puntos acumulados hasta ahora. Lse pido a mis amigos @Kurochan y @Moonlight que lo confirmen.


Desafortunadamente, no encuentro las capturas de imagen. Zuckerberg, ya deja de perseguirme y joder mis proyectos.

Saludos a todos.
 
Última edición:
Empezó muy bien, pero el desenlace fue muy forzado. El narrador omnisciente echó a perder lo que pudo haber sido un giro sorprendente en la historia.

Estuvo bien narrado y con correcta ortografia, diálogos creíbles en las primeras 2/3 partes.

Puntaje 5
 
Este cuento fue vuelto a subir, porque tenía algunas erratas (de responsabilidad mìa y no de su autor) que podían confundir al lector.
También hubo dos comentarios. Uno del usuario @Kurochan y el otro de la usuaria @Moonlight, ambos comentaron favorablemente este cuento y lo calificaron, tanto uno y otro, con 8 puntos.

8+8= 16 puntos acumulados hasta ahora. Lse pido a mis amigos @Kurochan y @Moonlight que lo confirmen.


Desafortunadamente, no encuentro las capturas de imagen. Zuckerberg, ya deja de perseguirme y joder mis proyectos.

Saludos a todos.
lo confirmo ese fue el puntaje
 
Ya no recuerdo que había comentado pero me gustó este cuento, trabaja bien su personaje principal.

Puntaje: 8
 
La manera en que es narrada esta historia llama mucho la atención, debido a que contiene esa tónica que utilizan en las novelas policíacas, precisamente. Eso es muy acertado y plausible. La forma no es excelente, pero se agradece que no contenga una mala ortografía.

Ahora paso a precisar los detalles negativos que encuentro. Para ello sacaré un extracto de esta obra, incluyendo los apuntes que debió tener. Apuntes que no solo son los del fragmento que expongo, sino que se muestran en casi todos los diálogos...

—¡Agente Saavedra! ¡Está sonando! -exclamó uno de los agentes del equipo de investigación policíaca.

—¡Rápido! Llama a Lucy, que rastree de dónde proviene la llamada. -expresó Saavedra, por su parte.

—¿Aló? -fue lo que salió de la boca de Claudia, tras llamar al móvil del fenecido.

—Sí, buenas tardes. -respondió, por su parte, el agente Saavedra.


—¿Rona? Buenas tardes. Disculpe, ¿es usted el papá de Ronaldo? -preguntó Claudia, intrigada, al no reconocer la voz de quien le contestaba.


De ahí, decir que en cuanto al contenido, a pesar de contar con "maneras" propias de la novela policíaca, no cuenta con la esquemación de una. De ahí que haya vacíos argumentales. Por citar uno de ellos, en el texto que cojo de ejemplo para otros efectos, se nos cuenta que Claudia llama al móvil de Rona, Ronaldo, o como quiera que se llame el sin pelotas... Yo me pregunto: ¿para qué lo llama? Se puede argüir que es parte de la estratagema de la loca y asesina esa, pero no queda claro. Sobre todo porque sería una tontería hacerse visible ante los investigadores, cuando luego planeaba escapar vía aérea. Es decir: si iba a escapar, y hacerse totalmente sospechosa por ese acto, ¿por qué no lo hizo mejor luego de cometer el crimen? ¿Esperar hasta que empiece la investigación para huir? Mal jugado para Claudia, y para quien diseñó la historia.

Pero eso de arriba es perdonable. Incluso es perdonable el olvidarse de las acotaciones en las conversaciones...

Lo que no es perdonable es no rematar bien una historia.

Señorita o señorito, dueño de este trabajo tan bonito, a ti te pregunto: ¿qué pasó, causa? :feelsevilman2:

¿Y la sorpresa? ¿La imagen que traiga un recuerdo de esta obra, tras acabar de leerla? ¿No has visto una de esas pelis donde se preguntan quién es el asesino? Es el doctor... No, es el herrero, la arma es de él... No, es el esposo, él no la amaba... Y al final resulta que era el perro, que sin querer empujó por la ventana a la víctima, que cayó sobre el arma del herrero. Jajaja

Hay técnicas de remate. Nada nuevo bajo el sol, ya que ya están definidas. Solo se juega con las variantes.

Mal final. Y déjame decirte que el final, desde mi punto de vista es lo que más importa en una obra, ya que es lo que más recuerda el lector.

Tu obra hubiese merecido un 8 u 9, si contenía un buen final. Pero le restaré 5 puntos, por no dejarme ese "algo" que me haga volver a su lectura. Sin embargo, no deja de ser un trabajo destacable.

Puntaje: 4.
 
El relato es suficientemente entretenido para llegar hasta el final. Hasta podría decirse que es chistoso debido a la fijación que tiene el narrador por el miembro de la víctima. Pero la resolución del caso es demasiado sencilla. La captura de la sospechosa se da sin complicaciones: hasta da la impresión de que ella no tiene la intención de huir; y al poco tiempo se encuentra el tan anhelado miembro incriminatorio. Esa liviandad en el argumento le quita puntos. Y al final se prefirió darles más espacio a las repugnantes cualidades de la víctima que trabajar un poco más en la historia en sí.


Puntaje: 2,9.
 
Está correctamente escrito, solo se le escaparon unas cuantas comas al autor o autora.

El manejo de los tiempos es el adecuado, sin embargo, como el autor o autora hace dos saltos fuertes, el primero cuando llama Claudia al celular de Ronaldo y el segundo cuando se revela la razón (o sinrazón) de que Claudia lo asesinara, en una primera lectura confunde al lector y no se entiende bien.

Por ejemplo, yo entendí inicialmente que Claudia estaba llamando a William para preguntarle si sabía algo de Ronaldo, pero tras una segunda lectura, recién comprendí que estaba llamando al mismo Ronaldo (supongo para dejar pistas falsas de que intentó comunicarse con él, pues supuestamente no sabía que estaba muerto). Por esa razón, para evitar esa confusión, sugiero dividir el cuanto en capítulos o con asteriscos o algún otro signo que permita identificar el salto de escena.

El final se presiente desde que William pregunta al policía si "ella" le ha hecho algo, además, por el intento de fuga y luego el fingimiento de Claudia ante la policía. Interesante que quiera meter a William en una infidelidad. Interesante también que, siendo ella una psicótica, encuentra que Ronaldo no es un ningún santo. Ello evita un maniqueísmo de asesina mala y víctima buena, si bien nada justifica un crimen.

Mientras leía el cuento imaginé que Claudia encontraba a Ronaldo y y William en un acto homosexual, pero con lo que encuentra creo que basta y es suficiente. No es un final sorpresivo, pero a mi juicio no está mal por el contexto que le da. Me gusta también que termine con un "enmarróquenla". Seco y directo como un balazo. :cigarro:

Buen cuento, pero puede mejorar, por lo expuesto, mi puntaje es 7.
 
:meow_thinkingcool: claro! si le cortan alguna parte del cuerpo. La mujer no se va a ir de viaje y lo va a dejar en la cochera y si lo matas para que te vas a llevarte una parte como un trofeo y luego vas a salir huyendo del pais...con todo y partes lo hubiera dejado por algún lado. Fue un mal cierre pero muy entretenida la historia jajaja.
Me dio pena que le corten el pirulino perooo muy buena historia :meow_fingerguns:
Le pongo un 7
 

Se agradece que esté bien escrito. Lo he leído de manera fluida y la historia estuvo interesante, se me hizo entretenida.

Entiendo que la llamada antes de huir es una manera de "volver a la escena del crimen" como se precisa en el segundo párrafo. Eso lo he visto bastante en las series policiales, así que supongo que el autor también ve Mentes criminales.

En relación a los diálogos, no me molesta para nada que no precise quién dijo qué línea; al contrario, me pareció un descubrimiento interesante conforme avanzaba la lectura. No es un cuento para niños.

Ni muy muy, ni tan tan. Pudo haber quedado excelente con un final más trabajado. Me parece un cuento sencillo pero creo que cumple con el objetivo. Recordemos que no estamos buscando un cuento que nos represente a nivel mundial.

Puntaje: 9
 
Comienzo comentando lo formal y luego paso al contenido:

No me gusta el título, es demasiado chato para un relato que estuvo bastante encaminado a a ser muy bueno, a no ser del zafarrancho que hizo su autor en las líneas finales. la ortografía, uso de conectores, coherencia entre planteamiento, tensión y desenlace iba bien. el lenguaje es escueto y desciptivo en las acciones, como en la narrativa policial. La expresión 'miembro viril' viene muy a tono en el lenguaje de policías y forenses, a menudo se usan expresiones solemnes antes que coloquialisnos como 'pene'. lo mismo pasa en ellos cuando usan fémina.

No tiene un gran comienzo, pero es útil para lo que sigue, y para un cuento -o novela- policial es más importante lo útl que ser un Stendhal.

Los diálogos de Saavedra y Claudia son lo mejor del cuento, del que uno espera cada vez más, a medida que se embelesa con lo narrado. El fuerte de la asesina no son las coartadas, de manera que, mientras trata de persuadir a la agente de su inocencia y a convercer de que sospechana de Bustamante, la posibilidad de que ella sea la autora del crimen se fortalece, mientras que el nervioso amigo, pese a estarlo, denota una confusión natural, propia de la noticia. Lo que me agrada de este momento del cuento es que se puede indagar en la personalidad de la novia y la del amigo sin que el autor nos haya aburrido contándonos cómo fueron sus relaciones con el muerto.

Lo que sigue, es decir, la motivación de Claudia es terriblrmente malo, como si hubiera sido encargado acabarlo a la enamorada o al abuelito mientras llena los crucigramas.

Fue un gusto leer este cuento hasta que el autor le dio la gana de escribir.
 
:meow_thinkingcool: para quien escribió este cuento le diría que yo pondría otro final : "le grabaría un videíto teniendo sexo con otro hombre mas guapo ( obvio que el sabría de este plan mío pues...total ese tipo solo buscaría sexo y yo venganza) y se lo envío de regalo...a la vez que me largo para siempre de su vida con las pruebas de infidelidad recopiladas así las tengo bien guardadas por si me chantajea con el video donde me grabo que no fui tan estúpida tantos años" . No es necesario matar a otra persona porque un infiel morirá siendo el perro que es y yo al menos podre dormir tranquila que ya no me hace cornuda de casados :fast_meow_party:

 

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