NO es ni lo uno ni lo otro. El problema real es que estas empresas NO COMPITEN CON NADIE y que todos los trabajadores tengan asegurado sus sueldos y sus beneficios, sea que la empresa haya tenido una buena o mala gestión.
Si en el estado, a todas las empresas e instituciones las manejaran como a las privadas, es decir, condicionando los beneficios a los resultados y poniendo objetivos claros y medibles, la cosa funcionaría mejor. Se tendría que despedir a los ineficientes y reemplazarlos por personal idóneo mediante meritocracia, se tendrían que reducir costos, alinearse a un presupuesto, etc, etc.
Eso no se hace porque una empresa pública en el Perú no ha sido diseñada para competir y generar riqueza sino para ser simplemente una planilla estatal con beneficios para una casta privilegiada de parásitos que ganan sin generar ganancias.