Dark Karl
Miembro de bronce
... fue separar a la gente entre ricos y pobres, cuando debió hacerlo entre trabajadores y holgazanes. Entre productores y parásitos.
Seas rico o pobre, podrás ver que entre los tuyos hay quienes viven para construir o incrementar su riqueza y quienes despilfarran los recursos propios (o ajenos) y su tiempo en placeres. Y el mundo, en su complejidad y en su entropía, no siempre favorece al que más se esfuerza ni siempre castiga al negligente.
Hay ricos y ricos. Hay pobres y pobres. Hay ex-ricos. Hay ex-pobres. Hay quienes ascendieron socialmente gracias o a pesar de sus esfuerzos, gracias o a pesar de los esfuerzos ajenos. Hay quienes siguen siendo ricos a pesar de haberla cagado tanto. Hay quienes siguen siendo pobres a pesar de tanto sacrificio. El mismo Marx llegó a perpetuarse en la mente de tanto pezuñento gracias a una combinación de sus esfuerzos como escritor y de los esfuerzos de quien lo mantenía y cuidaba. La fortuna estuvo de su lado. Lamentablemente en él predominó el carácter del parásito. Por esa razón su trabajo intelectual consiste en justificar a cualquier costo la mentalidad del parásito (o supuesta víctima). El parásito, para estar bien consigo mismo, no dejará de ponerse en el lugar de la víctima.
Seas rico o pobre, podrás ver que entre los tuyos hay quienes viven para construir o incrementar su riqueza y quienes despilfarran los recursos propios (o ajenos) y su tiempo en placeres. Y el mundo, en su complejidad y en su entropía, no siempre favorece al que más se esfuerza ni siempre castiga al negligente.
Hay ricos y ricos. Hay pobres y pobres. Hay ex-ricos. Hay ex-pobres. Hay quienes ascendieron socialmente gracias o a pesar de sus esfuerzos, gracias o a pesar de los esfuerzos ajenos. Hay quienes siguen siendo ricos a pesar de haberla cagado tanto. Hay quienes siguen siendo pobres a pesar de tanto sacrificio. El mismo Marx llegó a perpetuarse en la mente de tanto pezuñento gracias a una combinación de sus esfuerzos como escritor y de los esfuerzos de quien lo mantenía y cuidaba. La fortuna estuvo de su lado. Lamentablemente en él predominó el carácter del parásito. Por esa razón su trabajo intelectual consiste en justificar a cualquier costo la mentalidad del parásito (o supuesta víctima). El parásito, para estar bien consigo mismo, no dejará de ponerse en el lugar de la víctima.
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