#ConcursoTerror | Cuento 1: Vetala

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La herida era fresca, húmeda, sanguinolenta. Sus ojos la contemplaban con indisimulado apetito. Se abalanzó sobre ella, mientras profería un grito de placentero dolor…

Verónica, tu reloj despertador sonaba en medio de la penumbra. Te acurrucaste entre tus sábanas, tratando inútilmente de ignorarlo. Te preguntabas si realmente fue una pesadilla, pues la sentiste tan real. Recordaste que tenías clase en dos horas. Te desperezaste y levantaste. Mientras te duchabas y observábamos tu cuerpo desnudo, te jabonaste y masajeaste la parte de la herida en tu sueño. De repente, sentiste una fuerte punzada. Volviste a palpar, pero el dolor había desaparecido. Pensaste que la pesadilla te había dejado demasiado susceptible.

Con sus dientes afilados penetraba la herida, entrando y saliendo, succionando la tibia sangre, saboreando su gusto ferroso…

Tamara, finalizadas tus clases, te dispusiste a pasar varias horas de lectura en la biblioteca. Promesa vana pues, como siempre, terminaste quedándote dormida sobre el libro, pero esta vez tus sueños fueron horribles. Un vocerío afuera te despertó. Saliste a ver qué pasaba. Sentiste que un frío paralizador invadía tu cuerpo: quienes soñaste morir desangrados, hombre y mujer, habían fallecido de la misma forma que en tus pesadillas. Los habían hallado en los jardines detrás de la facultad, desnudos y degollados. Nadie había visto nada.

Su cuerpo iba perdiendo fuerzas poco a poco, su resistencia iba cediendo y dando paso a la absoluta rigidez…

Laura, tuviste más pesadillas similares con los otros nueve que fueron muriendo. No reconocías el rostro del asesino, solo veías sufrir y perecer a sus víctimas. No pudiste prevenirlos pues, tras despertarte, te enterabas que habían muerto. Sé que tus nervios están destrozados y piensas que te has vuelto loca. Un sentimiento de culpa infinita te embarga, sintiendo que te quedas sin aire cuando todos te clavan sus acusadoras miradas. Tampoco te atreves a contárselo a nadie, por temor a que te crean cómplice de esos asesinatos. Ni las anfetaminas que tomas desesperada evitan que, después de días y noches de inútil lucha, caigas dormida. Y otro muerto... Te sientes sola, resígnate a mi compañía, no tienes escapatoria.


Sé que me recuerdas, que mis ojos de cadáver se quedaron clavados para siempre en tu mente. Estamos atados de por vida y más allá de ella. Búscame en donde me viste por vez única y conocerás porque tus sueños no cesan de atormentarte…


Pero ese último sueño fue distinto. No hubo ataques ni víctimas, solo ese tipo que viste aquella vez en esa discoteca al costado del Estadio Nacional: Kódigo Underground. Una casona vieja de tantas que hay por el Centro, donde hacen fiestas esos poseros, vestidos de negro, que pretenden ser vampiros. No sueles ir a esos sitios, pero unas amigas de tu universidad te convencieron. Apenas entraste, cruzaron miradas. Sus ojos eran fijos y albos, como los de un animal muerto. No los soportaste y desviaste la vista. Desde ahí, no regresaste ni volviste a verlo.


Te encaminaste a Kódigo. Te sorprendió encontrar que de día vendían flores. Entendiste porque todo de noche despedía un hálito de velorio. Quienes atendían te indicaron que vivía en el segundo piso. Temblabas de miedo cuando tocaste mi puerta.

– Te estaba esperando, Vetala.

– ¿Qué me has dicho?

– Vetala, Verónica Tamara Laura, ¿esos son tus nombres, no? Extraño, pues en Ayacucho se acostumbra poner al menos el de un antepasado, cosa que no hicieron contigo.

– ¿Cómo sabes de mi familia?

– Conozco lo suficiente, además, sé que eres Vetala.

– Escucha bien, no tengo tiempo para chistes ni chapas, solo vine para que me digas lo que querías comunicarme.

– ¿Llamaste a la policía?

– No, quería saber qué has hecho.

– No he hecho nada, lo has hecho tú…

Te exasperaste, este hijo de puta quería implicarte en sus crímenes. De algún modo, se había metido en tu cabeza y atraído a su guarida. La policía la seguiría hasta él. En minutos, les caerían encima y él inventaría que eras su cómplice, que lo convenciste para que matara, por tu amor o cualquier otra cojudez, así reduciría su culpabilidad. Ahora temblabas de rabia e indignación.

– ¡Mira, imbécil, no pretendas involucrarme en tus cochinadas!

– En realidad, no es tu culpa. Sino de tu madre.

– ¡Qué mierda tiene que ver mi madre, ni te conoce!

– No, Vetala, ella no me conoce, pero yo sí. No te preocupes, que no viene la policía ni quiero implicarte en nada, solamente que entiendas qué está pasando. Sé que quieres marcharte, pero será mejor que esperes a que termine lo que voy a contarte.


Sentiste que las fuerzas te abandonaban. Guardaste silencio, pero con tus ojos me rogabas que terminara de una maldita vez.

– Vetala, en la mitología hindú, es el equivalente al vampiro. Suelen poseer cuerpos de cadáveres, pero también alguien vivo si se le ofrenda. Ignoro cómo tu madre llegó a ser una de ellos, en el Ayacucho de los ochenta. Tal vez, su significado en quechua, “rincón de los muertos”, guarde relación con el nombre de su hábitat en sánscrito: “preta aiana, el sendero de los muertos”, o porque fuese fácil culpar los degüellos a terrucos o pishtacos, no lo sé. Pero se convirtió en aquello y te consagró. Desde entonces, tu familia dejó de ser pobre. Vinieron a Lima donde, hasta ahora, tuviste una vida cómoda y despreocupada. Pero llegó el tiempo de tomar conciencia. Tu madre no podía revelártelo, solo alguien como yo…

Y tú, ¿quién eres y cómo sabes todo eso?

– Los Vetala siempre tienen un séquito de servidores. Desde que naciste, adonde fueras, alguien te estuvo protegiendo, ¿lo presentías, no es cierto? De todos ellos, soy yo quien tiene el privilegio de anunciártelo, para que culmines los doce sacrificios necesarios para consagrar la criatura que llevas en tu vientre…

– Pero, son once…

Recién caíste en la cuenta que podías mirarme a los ojos. Quisiste correr, olvidarte todo, pero intempestivamente una fuerza desmedida te empujó a cumplir lo que habías ido a hacer.

Vetala, abriste tus ojos, estabas echada en tu cama. No dudaste ni un segundo qué habías hecho conmigo. Sentiste una angustia inmensa. Seguirías eternamente cometiendo maldades, sin poder evitarlo. Cada despertar tuyo marcaría el inicio de una nueva pesadilla. Recordaste mis últimas palabras y te percataste que la regla debió llegarte hace unos días pero, con todo lo que pasaba, no le habías prestado atención. Te tapaste el rostro con la frazada y deseaste estar muerta, pero sabías que a todos les llegaría su hora.

Menos a ti…
 

Me hizo acordar al exitaso de mi causa Julio Androide

Sara....Hellen....déjenla dormir!!!


Buena prosa, aunque de trama confusa. No se entiende bien quién mela está narrando ni qué cosa quiere con Vetala.

5/10
 
Feo, nunca pensaré cosas de vampiros y convinarlas con algo de Latam. Vampiros en europa porfavor. Una historia muy loca. Me imagino varias cosas y me parece que todos se van a morir de alguna manera no por el vampiro. Un heladito de 3 soles de esos de chocolate y mani le vantan mas el animo que la anfetamina creo yo. Los orígenes de esta historia me hacen recordar cuando los chilenos decian que el seviche no era peruano bueno. Esta bien escrito. Esta algo truculento y oscuro bien.

Puntos 8
 
Vampiros en Ayacucho????
Esa si que me agarró desprevenido... Interesante cuento... Un poquito denso y enredado por momentos pero se deja leer... No estoy muy familiarizado con la mitología hindú de vampiros, pero evidentemente el autor ha hecho una buena investigación del tema para su cuento, y eso se debe rescatar y apreciar ... Creo que fui a esa discoteca, en mi época under ochentera, pero no estoy seguro si se llamaba así....
Cinco puntos mordelones
 
El argumento no está tan mal. Pero la lectura es tediosa. Al armar la historia se juntaron las piezas sin cuidarse de que encajaran realmente. Solo importó todo el conjunto. Como resultado existe la necesidad, en el impaciente lector moderno, de releer el cuento. Además, en un par de ocasiones —si no me equivoco— se cometió el error imperdonable (imperdonable en un cuento que por lo menos parecía respetar la corrección) de escribir «porque» en lugar de «por qué». Y la perla más grande fue la línea que dice: «Suelen poseer cuerpos de cadáveres».

Como se ve, es grande la pérdida a causa de la mala narración. A eso hay que agregarle que no se trabajó demasiado en los personajes: ni en su aspecto físico ni en sus emociones. La mortificación de la protagonista es lo único que podría rescatarse. Y aun así le faltó muñeca para rematar el relato. La conclusión, pues, no fue novedosa ni causante de conmoción alguna.



Puntaje: 1,57.
 
Buena historia!, juega con los tiempos pasado y presente que yo también siento que estoy dormida jajaja.
Mmm... terror no me dio pero si hubo mucho suspenso y la trama estaba buena pero algo enredado lo leí. Me gusto el final... que la chica no muere pero si pierde al hijo... como una maldición de generación en generación.

Le pongo un 5.5
 
Se supone que el cuento es de terror pero la historia tiene un formato epistolar donde el protagonista que al final es asesinado por Vetala, muere a manos de ella para completar un "sacrificio de doce". La historia es en realidad el relato de la muerte del narrador y un relato dirigido a su asesina, quien es inconsciente de sus crímenes en el mundo real, solo los puede vivenciar en sus pesadillas.

Como relato es interesante pero no es efectivo para asustar ni sorprender porque lo que hubiera sido el motivo de la sorpresa, el lado tenebroso del asunto, es revelado desde el comienzo.

Por otro lado la técnica narrativa no está muy depurada, hay que hacer un poco de esfuerzo para entenderlo y eso es algo trabajoso porque los cuentos que tienen que ser fluidos y cristalinos, fáciles de seguir y fáciles de entender. Si uno escribe para que la gente lo lea, tiene que tratar en lo posible de ser comprensible. 8D

4 Puntos bien ganados :cafe:
 
Un cuento escrito casi correctamente. No sé si este cuento es de alguien que recién participa en Proyecto Escritura, porque hay cosillas técnicas que ya se han observado en concursos anteriores y que sería apropiado tener en cuenta. ;D

Esperaba que me asustara y nunca sucedió. Como ficción, interesante. Aunque en lo personal se me hizo innecesariamente alto descriptiva que me hacía perderme. De ahí que también se deba volver a releer y captar la idea. Eso a mí no me gusta, aunque a otros les apasione lo "complicado" porque asumen que eso significa algo más elaborado. ;D

Puntaje: 3
 

La escritura del cuento está bastante decente, aunque es necesario leerlo de forma correcta para poder entenderlo. Como dijo alguien de arriba, juega bien con los tiempos. Aunque personalmente no soy aficionado a los cuentos de vampiros, este relato es bastante sólido en su descripción y fácilmente es mejor que películas como Crepúsculo Abierto :biggrin:. Pero algo que no me convence mucho son los diálogos de los personajes, se sientes poco naturales. Igual el final es bastante intrigante.


Puntaje: 6/10
 
En cuanto la ortografía, no encuentro mayores observaciones que las ya mencionadas por un comentarista anterior sobre los "porque", "porqué" y "por qué".

El cuento se lee confuso, no se sabe si porque el autor o autora quiso hacerlo así para mostrar una realidad caótica, pasando de pesadillas a despertares, o porque simplemente le faltó más orden y estructurarlo mejor, me inclino por lo segundo. Creo que usar capítulos como números o al menos que algún tipo de signo que marcara los cambios de escena facilitaría en mucho la lectura del relato.

Por lo que entendí, alguien le habla a la chica, tal vez porque puede ver lo que hace (descubrimos más tarde que es algo así como su guardián o servidor) y leer sus pensamientos. Eso trata de darle una atmósfera de terror, pero sólo lo logra a medias. Quizás el autor o autora debió elaborar un poco más la parte en que habla de los sentimiento de culpabilidad y desesperación del personaje principal, para que así se pudiese entender mejor.

Antes de la la irrupción del segundo personaje principal, el siervo de Vetala, uno se inclina a pensar que Verónica (o Tamara o Laura) puede ver crímenes de otro, pero luego nos enteramos de que es ella misma quien comete esos crímenes. No queda claro cómo puede a la vez estar durmiendo y asesinando al mismo tiempo. Pero como mencioné en el comentario de otro cuento, no siempre los relatos requieren de una explicación lógica, sobre todo si son fantásticos o de terror.

Según comprendo, ella asesina a su siervo. El autor o autora no especifica esto. También por un momento pensé que con él habían tenido relaciones para concebir esa criatura que ha de ser consagrada a Vetala. Quizás algo más de claridad y especificad ayudaría al cuento a ser más digerible.

Puntaje: 7
 
La prosa no me convence. Quien ha escrito esto tiene poco de estar redactando textos creativos como este. Pero valoro el esfuerzo, y a su vez las reminiscencias de ciudades del Perú. Esto puede ser debido a lectura, cine, o a que ha estado por allá.

El contenido es interesante. No tan original, pero he de decir que desde que se plantea hablar sobre vampiros, siempre nos arriesgamos a ello, ya que es un tópico muy manoseado.

Los diálogos no marcan una diferencia entre los personajes. Ambos hablan igual. Esto, debido a la inexperiencia en ese campo de parte de un autor o autora, con muchas ganas, pero poco oficio.

La forma no es del todo mala. He leído a autores publicados con.un nivel incluso inferior.

Mi recomendación es que debe leer más. Para de ese modo ver de grandes representantes en las letras, como abordan sus ideas, desarrollan los diálogos, entre otras cosas propias del universo literario.

Sin embargo, he de confesar que me entretuvo un poco. No estuvo mal.

Le pongo un 3.
 
No. No me captura, divaga, es confusa, salta de un lado a otro… disculpa, pero me exaspera.
Si es una historia corta, debe de ser un poco más puntual. Parece un pedazo sacado de una novela larga. También se pierde explicando demasiado como queriendo pasar de historia a enciclopedia y eso hace que se pierda cualquier emoción que haya querido transmitir.

Es una pena la puntuación que le doy porque la gramática y ortografía están correctas. Sin embargo, lo más importante es cuánto logre transmitir el autor con su obra. Es un concurso de cuentos y califico en base a ello.

3/10
 

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