Está en su prime. Es una buena mezcla de zamba, indígena y mediterránea. Ha salido como las brasileñas que por arriba tienen fisonomía mediterránea y de la cintura para abajo, culo y piernas de negra. Su viejo Diego Magne hizo bien en mezclarse con la española Rebeca Cortés.
La menor tiene una cara más huesuda, parece trans.