Los médicos. En plena pandemia (2020) yo sufría de constantes dolores del abdomen bajo. Confiando en el "independiente" y como en esa época varias clínicas estaban restringidas por el COVID me fui a consulta con un tipejo que me encontré en Doctoralia. Era un viejo parecido a Anibal Torres, cara del típico amargado y tenía su clinicucha en un lugar metidaso de San Borja. Encima me atendió con 1 hora y media de retraso, sin mencionar que ni siquiera tuvo la gentileza de decir buenas tardes y se la pasó diciendome cosas que hasta un niño se da cuenta de la salud (hacer ejercicio, beber agua, comer bien). Luego me hizo un examen físico bastante absurdo que más parecía examen para cirugia estética. Al final el sapo quería derivarme a NUTRICIÓN en otra clínica, seguro de su amigote. Por todo el chiste, me cobró 150 soles. Al final lo que yo tenía era apendicitis y me hice tratar en una clínica conocida. Allí me di cuenta de que no vale la pena consulta independiente, a no ser que conozcas bien al doctor o te haya atendido de manera satisfactoria antes. Y es que lamentablemente y con más razón en perucito, cualquier profesional va a querer sacar la cultura del vivo para meterse tu dinero al bolsillo.