A los presidentes, al igual que a los gerentes, directores y diferentes tipos de líderes, se les juzga por sus resultados. Cuando Julio Velarde muera, a nadie le va a interesar si estaba gordo o cojeaba. Fujimori ha muerto y por los resultados que obtuvo, ha tenido bien merecido el reconocimiento del estado.
Y por último, uno tiene que ser CONSECUENTE en su vida. Si cuando fuiste joven y poderoso fuiste un CdSM con medio mundo, con tu familia, con tus hijos, con tus amistades, con tus socios, cuando llegas a viejo TE TIENES QUE MORIR EN TU LEY, SIN PEDIR COMPASIÓN NI CLEMENCIA. ¿Dónde está el orgullo, el amor propio? No hay nada mas maricón en esta vida que ver a un cobarde como Toledo, ya viejo, pidiendo clemencia como un gusano cuando en su esplendor, en su plenitud, no tuvo ni un gramo de compasión por la gente a la que odiaba. Si está en la cárcel viejo y enfermo y sabe que está a punto de morir, si Toledo fuera hombre, diría "No quiero tú lástima, quiero que me sigas odiando"
Al menos, Mesala, en sus últimos momentos, se murió feliz sabiendo que estaba destrozándole el corazón a Ben Hur.