El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, declaró que la situación de Groenlandia sigue siendo un problema ligado al legado colonial. Recordó que la isla no formaba parte originalmente de Dinamarca, sino que fue primero colonia noruega y más tarde danesa, hasta que en el siglo XX se firmó un acuerdo que la vinculó oficialmente a Dinamarca como territorio asociado. Según Lavrov, este trasfondo histórico explica por qué la soberanía de Groenlandia es un tema complejo y sensible.
Lavrov subrayó que, aunque los habitantes de Groenlandia se sienten cómodos con su estatus actual, la isla sigue siendo considerada un territorio colonial desde la perspectiva histórica. Señaló que los problemas derivados de ese pasado colonial se han ido diluyendo con el tiempo, pero aún persisten en el debate internacional. Estas declaraciones se enmarcan en un repaso de los desafíos diplomáticos de Rusia durante 2025, donde se destacó la importancia de reconocer las raíces coloniales de ciertos conflictos.
El tema ha vuelto a la actualidad debido al renovado interés del presidente estadounidense Donald Trump en controlar Groenlandia, una ambición que ya intentó materializar en su primer mandato mediante ofertas de compra. Trump justifica su interés en la isla por motivos de seguridad estratégica, lo que ha generado tensiones diplomáticas con Dinamarca y ha reavivado el debate sobre la soberanía de Groenlandia. La postura rusa añade un matiz histórico al conflicto, al recordar que la relación de la isla con Dinamarca no es originaria, sino producto de un proceso colonial.
Rusia recuerda que Groenlandia no forma parte originalmente de Dinamarca: "Es un problema colonial"
El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha recordado este martes que la crisis relacionada con...
