Fue lo más pacífico de las Américas, pero hubo resisténcias y luchas regionales. Brasil estaba al borde de la balcanización a finales del siglo XVIII, pero la llegada de la corte portuguesa, que huyó de Napoleón en 1808, ha impedido la partición de Brasil. El deseo personal de Don Juan VI de Portugal era la continuación del Reino Unido desde Río de Janeiro, pero explotó la Revolución del Oporto de 1820, que obligó su regreso y quería que Brasil fuera rebajado a colónia de nuevo. Los brasileños no aceptaron y Don Juan dijo a Don Pedro: "Pedro, si Brasil se separa, mejor que sea para ti, que tú me respetarás, que para alguno de esos aventureros".
Con el paso del tiempo, Brasil y Portugal adoptaron políticas de asilamiento y desinterés mútuo. Mientas los españoles luchaban refuerte por la unificación ortográfica, los portugueses tomaron la decisión de reformar la ortografía sin avisar a Brasil en 1911. Ahora intentan unificar de nuevo, pero a los portugueses no les gustan la idea. Lo que es cierto es que Portugal, desde hace mucho tiempo, es despreciado por los brasileños (busca el meme de Guyana Brasileña) y hay mucha hostilidad a los inmigrantes brasileños en Portugal. La motivación es que Portugal tiene su autoestima herida tras la disminuición perante la história. La situación ahora si vuelve sin control. Recién un niño brasileño a perdido dos dedos en la escuela y tanto la dirección de esa escuela cuanto las autoridades no le dieron importancia. Después un hombre fue ofertar 500 euros por la muerte de cada brasileño.
El País hice un reportaje sobre la situación:
El 51% de los portugueses opina que debería reducirse la cifra de brasileños, la comunidad de extranjeros más numerosa y la que más denuncia casos de discriminación
elpais.com
Ésa fue la clave: el traslado de la entera corte portuguesa (he leído que fueron unas 8.000 personas, incluidos los jardineros de la Corte) a Rio. He leído algo sobre el tema, aunque no en detalle. Sé que el rey portugués Juan VI regresó a Portugal porque estaba habiendo levantamientos, los cuales se entienden, la llamada por la historiografía inglesa como "Guerra Peninsular" (contra la ocupación napoleónica de la península, en España llamada "Guerra de Independencia"), había acabado ya en 1814 y el país se encontraba sin rey, sin jefe de estado. Y que Juan regresara a la península, dejando a su hijo Pedro a cargo del nuevo país, como monarca. Sea como fuere que ocurriera, fue la decisión más inteligente, en mi opinión, para el Brasil, visto lo que ocurrió.
En cuanto a la unificación ortográfica, ésta surge de una preocupación compartida por filólogos y lingüistas a uno y otro lado del océano de que tras la secesión de las repúblicas hispanoamericanos ocurriera lo que le pasó al Latín en su momento tras la caída del imperio romano de occidente y el surgimiento de las distintas lenguas romances que con el tiempo adquirieron identidad propia, distinta del latín. Esa preocupación era mutua y no fue demasiado difícil que surgieran academias de la lengua española en diversos países hispanoamericanos en el último cuarto del s. XIX, a semejanza de la RAE que se fundó muy al principio del s. XVIII, y que se reunieran de manera informal, no institucional, para organizar todo este tema. Durante el s. XX nuevas academias de la lengua surgieron, incluidas la de los EEUU y Filipinas, pero ya a mediados del s. XX se reunieron en México miembros de estas academias de manera formal para fundar la ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española), a la que se han ido uniendo las asociaciones nacionales surgidas después, y que culminó en 2001 con el primer diccionario "panhispánico" de la lengua española. Strictu sensu, ya no sería el que siempre hemos denominado como "el diccionario de la RAE", sino el DLE (diccionario de la lengua española), de la entera ASALE. Como ves, había una preocupación y una voluntad compartida para conseguirlo. Como ves, estos filólogos y lingüistas hispanos han tenido más sentido común, y han realmente operado, que los mismos políticos de nuestros países. Y ha sido a la par, obra de titanes y una odisea al mismo tiempo, pero se hizo, lo cual celebro.
En cuanto a esa encuesta y artículo que se difunde en "El País", me he estado informando, y he advertido que tiene muchas críticas, bastante fundamentadas, concernientes a varios puntos, entre los cuales destaca un tamaño de muestra bastante reducido (mil y pico), tipo de encuestados, etc., que no la convertirían en estadísticamente significativa de la percepción real del fenómeno inmigratorio brasileño en Portugal. Es decir, que yo me la tomaría con pinzas, como casi todas las encuestas que se presentan, y sobre todo desde determinados medios. Ten en cuenta que siempre han existido estas fuerzas centrífugas que más que unificar han intentado dividir y separar.
Yo creo que con el tiempo, realmente existe la voluntad de hacerlo como tú me has confirmado, se alcanzará un entendimiento para la creación de una asociación de academias de la Lusofonía (la lengua portuguesa es una lengua global, como la española, y nunca mejor dicho están condenadas a entenderse a sí mismas y entre ellas). De hecho, ya están funcionando y operando reuniones de foros de la Iberofonía, de las lenguas española y portuguesa, desde el año 2023 hasta este mismo año (el VI foro iberoamericano y de la iberofonía ha tenido lugar el pasado octubre en Sto. Domingo de la Calzada). Y que, por supuesto, se va a enfrentar a dificultades en su contra por esas mismas fuerzas centrífugas operantes que te he comentado. Pero si se consiguió que la ASALE funcionara, ¿por qué no ésta?