“Ella me había estado coqueteando”: Técnico confiesa con frialdad crimen de venezolana Andreína en San Bartolo
Rubén Cueva confesó con frialdad el feminicidio de Andreína en San Bartolo, culpando a su compañero. La necropsia reveló abuso sexual y la Policía busca al prófugo.
Rubén Cueva Velázquez, uno de los dos técnicos implicados en el feminicidio de Mary Andreína Farías Torres en San Bartolo, ofreció un escalofriante testimonio ante la Policía Nacional. En su declaración, intentó desligarse del crimen y responsabilizó a su compañero Jean Carlos Montero Huaylinos, actualmente prófugo. Sin embargo, sus propias palabras dejaron al descubierto la crueldad de los hechos.
Según el testimonio, Cueva sostuvo que Andreína, madre venezolana de 27 años, les había invitado a almorzar tras una instalación de router. Luego, fueron a la playa y compartieron bebidas alcohólicas. Más tarde, regresaron al domicilio de la víctima. Fue allí donde se desencadenó el horror.
“Como ella me había estado coqueteando, yo también traté de tener algo con ella… pero me rechazó, cambió de actitud”, declaró Cueva. Esta afirmación, según los investigadores, intenta justificar el crimen, pero en realidad evidencia un posible motivo de agresión tras el rechazo.
Cueva relató que, tras una discusión, Andreína intentó impedir que huyeran subiéndose a su vehículo. Según su versión, en ese momento su compañero aceleró y la atropelló. “Él la pisa con toda la fuerza”, dijo con frialdad. “Yo no sabía si tirarme del carro o hacer algo. Me quedé en shock”, añadió.
La necropsia confirmó que Andreína fue abusada sexualmente antes de ser asesinada. Esto refuerza la hipótesis policial de que el crimen fue premeditado y que ambos técnicos habrían participado. Rubén Cueva podría enfrentar cargos por feminicidio como coautor.
Búsqueda del prófugo
Las autoridades continúan buscando a Jean Carlos Montero Huaylinos. Recientes operativos en Junín, específicamente en un distrito de Jauja, permitieron hallar una mochila con pertenencias del acusado en la casa de un familiar, lo que indica que estuvo allí hace poco. La Policía ha instado a Montero a entregarse, advirtiéndole que cada día está más cerca de ser capturado.
La frase de Cueva —“ella me había estado coqueteando”— ha causado gran indignación pública, al ser interpretada como un intento de culpar a la víctima por un crimen brutal y planificado. Andreína, madre de un niño de 10 años, había llegado al Perú con esperanzas de una vida mejor. Fue asesinada por quienes solo debían brindarle un servicio técnico.
Ahora, la justicia tiene la responsabilidad de responder ante este atroz feminicidio.
Rubén Cueva Velázquez, uno de los dos técnicos implicados en el feminicidio de Mary Andreína Farías Torres en San Bartolo,
informateperu.pe