Hubo bastantes coches bombas pero siempre los usaron contra torres eléctricas, comisarías, edificios públicos, osea contra lo que consideraban sus objetivos estratégicos. El caso de Tarata y el atentado contra Frecuencia Latina son casos raros porque fueron contra gente "civil"
El caso de Tarata también es extraño por ser un atentado tentado sobredimensionado, es decir con uso de un enorme poder explosivo que los senderistas no solían hacer.