Hoy no pensé escribir un cuento. Ya poco de imaginación es la que me queda. El día a día, la cotidianidad, la realidad... Enemigos de la fantasía, sin dudas. Pero, si me lo preguntan, a veces la fantasía no es tan gratificante. Hoy, por ejemplo, soñé que era un cazador de demonios. Soñé que...