La verdad es que para terminar con la delincuencia, el aparato estatal debe funcionar como un reloj suizo. No solo debe haber voluntad política de una Keiko comprometida, la PNP debe tener todas las libertades y recursos para aplastarlos. Los fiscales y jueces deben estar alineados con Keiko y tener la mentalidad de reventarlos judicialmente. Las cárceles deben ser duras y con disciplina militar.
Ya se conoce la receta. Bukele demostró que si se puede.
Y aunque el Perú sea mas grande y los delincuentes no tengan tatuajes en la cara, el estado debe GARANTIZAR que cada delincuente o cada banda que caiga detenida, ABSOLUTAMENTE TODAS se deben ir por un tubo en tiempo récord, procesadas y juzgadas, a un penal de máxima seguridad con cero visitas.
Y eso implica combatir las posturas de los caviares que van a intentar por todos los medios de llevarles su culo a los delincuentes porque estos, según el caviaraje, "tienen derechos".