rickycardo1
Miembro de plata
En pan de cada dia no es tan cierto. LE AGREGAN MUCHO QUIMICOS por eso es diferente.
la quinua es mejor pero SUBIO MUCHO ASI COMO SUBIO MUCHO LA PALTA, o mejor la AVENA.
trigaroficial.com
Mito 5: 'El trigo procesado es igual que el integral'
Verdad: El trigo integral conserva todas las partes del grano, incluido el salvado y el germen, lo que lo hace más nutritivo. Por otro lado, el trigo refinado pierde parte de su fibra y nutrientes durante el proceso de molienda. Elegir productos integrales siempre será una opción más saludable.
la quinua generalmente se considera más nutritiva que el trigo, principalmente debido a su mayor contenido de proteínas y a ser una proteína completa, además de ser libre de gluten. La quinua tiene un mejor perfil de aminoácidos, lo que la hace ideal para fortalecer el cuerpo. Proteínas: La quinua contiene más proteína que el trigo. Aunque ambos son fuentes de proteína, la quinua es una proteína completa, lo que significa que contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita.
En Wheat Belly Davis establece una relación directa entre el aumento del número de diabéticos y el consumo de cereales sometidos a modificaciones genéticas: “Dos rebanadas de pan integral aumentan más los niveles de azúcar en sangre que dos pasteles debido al alto índice glucémico del trigo que se cultiva hoy en día. De este modo, estamos desarrollando una peligrosa resistencia a la insulina y, por ende, la diabetes está adquiriendo características de pandemia”. Según los cálculos de la OMS y otros organismos oficiales, en las próximas décadas el número de diabéticos rozará los 350 millones de personas en todo el mundo.El consumo de trigo nos hace desarrollar una peligrosa resistencia a la insulina.
Una de las mayores satisfacciones de las que hace gala Davis desde la implantación de este tratamiento estrella en su consulta de cardiología es que “los únicos ataques al corazón que veo ahora los sufren pacientes nuevos que no conocían la dieta”. Así, asegura que todas las personas con problemas cardíacos a las que trata “han dejado de sufrir ataques”, después de eliminar el trigo de sus dietas, limitar el consumo de carbohidratos, aumentar la ingesta de vitamina D y compaginar con suplementos de yodo.
El extenso recorrido de Davis por las historias clínicas de sus pacientes intenta demostrar que no hay mal que se resista a su tratamiento. “Sobre todo, las patologías modernas más en boga, como la diabetes o el colesterol”, añade. Una cura milagrosa para casi todo tipo de enfermedades que hace desconfiar a buena parte de la comunidad médica. Sus reacciones han sido de recelo al señalar la falta de evidencias científicas en el libro. Unas acusaciones a las que Davis ha respondido exponiendo su propio caso. “Mis niveles de colesterol en sangre antes de dejar de consumir trigo eran bajos (27 mg/dl), los triglicéridos eran muy altos (350 mg/dl), los niveles de azúcar en sangre rozaban la franja de la diabetes (161 mg/dl) y mi presión arterial era también alta. Todo esto, unido a mi sobrepeso, con una gran acumulación de grasa alrededor de la cintura. Sin embargo, cuando dejé de comer trigo experimenté una rápida reducción de peso, los valores de colesterol se elevaron a 63 mg/dl, los triglicéridos se redujeron a 50 mg/dl, el azúcar en sangre se estabilizó en 84 mg/dl y la presión arterial se situó en una franja normal. Todo ello sin tomar ni un solo fármaco. En otras palabras, todo cambió para bien”.
“El agronegocio arruina nuestra salud”
La cruzada en solitario de Davis contra este alimento hace hincapié en que “el auge de patologías comunes anteriormente estabilizadas se debe al consumo de trigo”, al que se refiere a lo largo de su libro como el “veneno perfecto”. Para el cardiólogo, el valor nutricional de los cereales siempre estuvo sobredimensionado, pero fue a raíz de los avances genéticos iniciados en la década de los 60 cuando “se convirtieron en perjudiciales para la salud”. Según defiende este, ahora contienen una nueva proteína llamada gliadina que actúa como un opiáceo. Esta estimularía el apetito, dice, hasta el punto de que “nos hace consumir una media diaria de 440 calorías, por lo que si sumas esta cantidad a los 365 días que tiene un año, el sobrepeso será inevitable”.
la quinua es mejor pero SUBIO MUCHO ASI COMO SUBIO MUCHO LA PALTA, o mejor la AVENA.
Hechos reales: Mitos y verdades de un noble alimento
Nos une la pasión por el trigo - Recetas - Estudios - Entrevistas - Y mucho más para fomentar un consumo consciente y equilibrado.
Verdad: El trigo integral conserva todas las partes del grano, incluido el salvado y el germen, lo que lo hace más nutritivo. Por otro lado, el trigo refinado pierde parte de su fibra y nutrientes durante el proceso de molienda. Elegir productos integrales siempre será una opción más saludable.
la quinua generalmente se considera más nutritiva que el trigo, principalmente debido a su mayor contenido de proteínas y a ser una proteína completa, además de ser libre de gluten. La quinua tiene un mejor perfil de aminoácidos, lo que la hace ideal para fortalecer el cuerpo. Proteínas: La quinua contiene más proteína que el trigo. Aunque ambos son fuentes de proteína, la quinua es una proteína completa, lo que significa que contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita.
- Gluten: La quinua no contiene gluten, a diferencia del trigo, lo que la hace una excelente opción para personas con intolerancia o sensibilidad al gluten.
- Fibra: Ambos contienen fibra, pero la quinua, al ser un pseudocereal, a menudo se clasifica con otros granos que pueden tener más fibra y un menor índice glucémico que el trigo.
- Nutrientes:
- La quinua es rica en minerales como magnesio y zinc, mientras que el trigo también aporta otros nutrientes como calcio y manganeso. En resumen, la quinua es más nutritiva que el trigo debido a su perfil de proteínas, y es una opción sin gluten. Sin embargo, el trigo sigue siendo una fuente de nutrientes importante en la dieta y puede ser una buena fuente de energía y fibra.
En Wheat Belly Davis establece una relación directa entre el aumento del número de diabéticos y el consumo de cereales sometidos a modificaciones genéticas: “Dos rebanadas de pan integral aumentan más los niveles de azúcar en sangre que dos pasteles debido al alto índice glucémico del trigo que se cultiva hoy en día. De este modo, estamos desarrollando una peligrosa resistencia a la insulina y, por ende, la diabetes está adquiriendo características de pandemia”. Según los cálculos de la OMS y otros organismos oficiales, en las próximas décadas el número de diabéticos rozará los 350 millones de personas en todo el mundo.El consumo de trigo nos hace desarrollar una peligrosa resistencia a la insulina.
Una de las mayores satisfacciones de las que hace gala Davis desde la implantación de este tratamiento estrella en su consulta de cardiología es que “los únicos ataques al corazón que veo ahora los sufren pacientes nuevos que no conocían la dieta”. Así, asegura que todas las personas con problemas cardíacos a las que trata “han dejado de sufrir ataques”, después de eliminar el trigo de sus dietas, limitar el consumo de carbohidratos, aumentar la ingesta de vitamina D y compaginar con suplementos de yodo.
El extenso recorrido de Davis por las historias clínicas de sus pacientes intenta demostrar que no hay mal que se resista a su tratamiento. “Sobre todo, las patologías modernas más en boga, como la diabetes o el colesterol”, añade. Una cura milagrosa para casi todo tipo de enfermedades que hace desconfiar a buena parte de la comunidad médica. Sus reacciones han sido de recelo al señalar la falta de evidencias científicas en el libro. Unas acusaciones a las que Davis ha respondido exponiendo su propio caso. “Mis niveles de colesterol en sangre antes de dejar de consumir trigo eran bajos (27 mg/dl), los triglicéridos eran muy altos (350 mg/dl), los niveles de azúcar en sangre rozaban la franja de la diabetes (161 mg/dl) y mi presión arterial era también alta. Todo esto, unido a mi sobrepeso, con una gran acumulación de grasa alrededor de la cintura. Sin embargo, cuando dejé de comer trigo experimenté una rápida reducción de peso, los valores de colesterol se elevaron a 63 mg/dl, los triglicéridos se redujeron a 50 mg/dl, el azúcar en sangre se estabilizó en 84 mg/dl y la presión arterial se situó en una franja normal. Todo ello sin tomar ni un solo fármaco. En otras palabras, todo cambió para bien”.
“El agronegocio arruina nuestra salud”
La cruzada en solitario de Davis contra este alimento hace hincapié en que “el auge de patologías comunes anteriormente estabilizadas se debe al consumo de trigo”, al que se refiere a lo largo de su libro como el “veneno perfecto”. Para el cardiólogo, el valor nutricional de los cereales siempre estuvo sobredimensionado, pero fue a raíz de los avances genéticos iniciados en la década de los 60 cuando “se convirtieron en perjudiciales para la salud”. Según defiende este, ahora contienen una nueva proteína llamada gliadina que actúa como un opiáceo. Esta estimularía el apetito, dice, hasta el punto de que “nos hace consumir una media diaria de 440 calorías, por lo que si sumas esta cantidad a los 365 días que tiene un año, el sobrepeso será inevitable”.