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Miembro de plata
La desesperanza de quedarse sin casa y trabajo, incluso perjudica a libaneses cristianos.
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A pesar de la violencia del conflicto, sigue habiendo zonas en el sur donde una parte de la población ha decidido quedarse. Es el caso de varias comunidades cristianas, sobre todo en la región de Marjayoun, donde la presencia de parroquias y sacerdotes ha contribuido a mantener la determinación de esta gente para no abandonar sus casas. «Se trata de una decisión que requiere un gran coraje y que testimonia un fuerte vínculo con esta tierra». Resulta conmovedor que, «en condiciones extremadamente complicadas, podamos seguir trabajando gracias a un equipo local de cuatro colegas libaneses que coordinan el reparto de ayuda en colaboración con los ayuntamientos, las Naciones Unidas y otras ONG. El centro multifuncional Fadaii, buque insignia AVSI inaugurado en 2023 como un espacio dedicado a las actividades educativas y sociales, se ha transformado en un centro logístico».
Hay que recordar que la presencia de AVSI en el Líbano hunde sus raíces en una historia de varios años desarrollando programas de apoyo educativo, psicosocial y asistencial a familias vulnerables desde finales de los años 90. En un clima de desconfianza generalizada, su presencia sigue siendo un punto firme para muchos libaneses. «Sabemos perfectamente que no se trata de una crisis temporal, pero justo por eso hemos decidido permanecer al lado de la gente. Tenemos cuatro oficinas en Líbano: en Kleya, Beirut, Jounieh y Akkar. Es nuestra manera de decir que aquí estamos, que no les abandonamos». Así, mientras el conflicto sigue marcando el ritmo de los días y las noches, el Líbano vuelve a encontrarse suspendido en un frágil equilibrio, donde el trabajo de organizaciones humanitarias como AVSI es, para muchos, el único dique frente a la desesperación.
Las aldeas cristianas en el sur del Líbano (como Rmeich, Ein Ebel, Debel y Alma Sha'b) han sufrido un desplazamiento masivo y destrucción debido a los intensos combates y ataques aéreos durante el conflicto entre Israel y Hezbolá. [1, 2]
Situación actual en el sur del Líbano:
Los desplazados cristianos se encuentran dispersos en refugios temporales en todo el país (como el campo de Mar Elias en Beirut). A pesar de los acuerdos de alto el fuego, los daños masivos en la infraestructura y las operaciones de seguridad han impedido que la gran mayoría regrese a sus hogares, amenazando la presencia histórica
Las muertes por suicidio en el Líbano aumentaron un 14% en 2025 frente a 2024, en un contexto marcado por la prolongada crisis económica y el conflicto armado, según las cifras oficiales de las Fuerzas de Seguridad Interna (ISF) compartidas por la organización Embrace Lebanon. [1, 2]
Los datos clave sobre esta problemática incluyen:
La emergencia continúa en Líbano - Comunión y Liberación - Sitio Oficial
Entre bombardeos que no cesan, cientos de miles de desplazados huyen hacia el norte porque en el sur falta de todo. Hablamos con Lorenzo Bianco, responsable de proyectos de AVSI en el país de los cedros
Hay que recordar que la presencia de AVSI en el Líbano hunde sus raíces en una historia de varios años desarrollando programas de apoyo educativo, psicosocial y asistencial a familias vulnerables desde finales de los años 90. En un clima de desconfianza generalizada, su presencia sigue siendo un punto firme para muchos libaneses. «Sabemos perfectamente que no se trata de una crisis temporal, pero justo por eso hemos decidido permanecer al lado de la gente. Tenemos cuatro oficinas en Líbano: en Kleya, Beirut, Jounieh y Akkar. Es nuestra manera de decir que aquí estamos, que no les abandonamos». Así, mientras el conflicto sigue marcando el ritmo de los días y las noches, el Líbano vuelve a encontrarse suspendido en un frágil equilibrio, donde el trabajo de organizaciones humanitarias como AVSI es, para muchos, el único dique frente a la desesperación.
Las aldeas cristianas en el sur del Líbano (como Rmeich, Ein Ebel, Debel y Alma Sha'b) han sufrido un desplazamiento masivo y destrucción debido a los intensos combates y ataques aéreos durante el conflicto entre Israel y Hezbolá. [1, 2]
Situación actual en el sur del Líbano:
- Desplazamiento: Miles de cristianos se han visto obligados a abandonar sus aldeas ancestrales para huir hacia el norte del país debido a los bombardeos continuos y la creación de una zona de seguridad o "zona de amortiguación" por parte de Israel. [1, 2]
- Destrucción: Las Fuerzas de Defensa de Israel establecieron planes operativos para despejar y destruir pueblos a lo largo de la línea del frente, mientras que algunas localidades cristianas (como Qawzah) fueron ocupadas temporalmente por Hezbolá para utilizarlas como posiciones militares. [1, 2, 3]
- Retirada institucional: El ejército libanés se ha retirado de los convoyes de ayuda y de ciertas áreas fronterizas clave, dejando el destino de las comunidades cristianas restantes en una situación extremadamente precaria e incierta. [1, 2]
Los desplazados cristianos se encuentran dispersos en refugios temporales en todo el país (como el campo de Mar Elias en Beirut). A pesar de los acuerdos de alto el fuego, los daños masivos en la infraestructura y las operaciones de seguridad han impedido que la gran mayoría regrese a sus hogares, amenazando la presencia histórica
Las muertes por suicidio en el Líbano aumentaron un 14% en 2025 frente a 2024, en un contexto marcado por la prolongada crisis económica y el conflicto armado, según las cifras oficiales de las Fuerzas de Seguridad Interna (ISF) compartidas por la organización Embrace Lebanon. [1, 2]
Los datos clave sobre esta problemática incluyen:
- Cifras de 2025: Se registraron 147 suicidios, lo que supone un incremento respecto a los 129 de 2024, revirtiendo una breve caída que se había dado el año anterior. [1, 2]
- Tendencia en 2026: Para mediados de abril de 2026, ya se habían reportado al menos 47 decesos por esta causa, lo que representa un promedio de casi una muerte cada dos días. [1]
- Factores agravantes: El repunte de la violencia a gran escala, la crisis humanitaria, la inseguridad y los desplazamientos masivos han disparado las llamadas de emergencia a los servicios de salud mental. [1, 2]
- Demografía afectada: Más del 80% de los casos corresponden a personas jóvenes. Aproximadamente el 60% de los fallecidos son mujeres y el 40% son hombres. [1]
- Perfiles vulnerables: Un estudio elaborado sobre el tema concluyó que la depresión, la ansiedad y el estrés postraumático afectan a cerca de la mitad de la población libanesa. [1, 2]