México ha enviado a Estados Unidos a 26 miembros de cárteles tras un nuevo acuerdo con el Gobierno de Donald Trump.
Sin embargo, la extradición no vino sin contrapartida. México obtuvo de Estados Unidos el compromiso de que no van a solicitar la pena de muerte para estos criminales.
El gobierno mexicano explicó que la tanda de criminales era un riesgo permanente para la seguridad nacional, por eso se decidió agilizar su traslado.
Entre los reos transferidos están líderes, operadores financieros y jefes de seguridad de los principales cárteles del país, como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otras organizaciones criminales.