Putz
Miembro de oro
Estaba viendo un video de 'Yo Caviar' de Alditus, y dice algo que tiene mucha razón, la salud mental de algunos fiscales de alto rango es preocupante, específicamente de Delia Espinoza y Domingo Pérez.
Esto es algo que debe preocupar porque en muchas instituciones que se dedican a combatir el crimen, entre ellas la fiscalía y la policía, hay mucha deficiencia de asistencia psicológica para el personal. Se sabe que este tipo de trabajo es demasiado estresante pues están lidiando con criminales y hay mucho riesgo de caer victima de estos malnacidos, entonces la ayuda psicológica y hasta psiquiátrica es vital. Esta deficiencia deriva en casos clínicos ya conocidos como el de Domingo Pérez que claramente ha mostrado una incompetencia supina, y también de Delia Espinoza cuyo comportamiento parecía la de una niña caprichosa que hacía peligrar la institucionalidad del Ministerio Público.
A mi me consta que este trabajo puede cagar el cerebro a muchos, sobre todo si se es mujer. Yo conocí alguna vez a una fiscal que no estaba bien de la cabeza y hacía cosas que solo lo podía hacer una loca. A mi no me sorprendía pues estos fiscales trabajan muchas veces de amanecida solo para ir a ver a gente asesinada, en ocasiones de la manera más brutal. Esto le pueden preguntar a @El Español que también fue fiscal por un tiempo en Uruguay pero se salió corriendo de esa chamba porque no aguanta ver muertos y prefirió dedicarse a la notaria que da mucha más plata.
Debe haber evaluaciones psicológicas constantes para evitar que salga un fiscal a provocar inestabilidad en el Estado. Recuerden que toda esta inestabilidad política que estamos viviendo comenzó con unos fiscales que en vez de hacer su trabajo prefirieron seguir ordenes de un periodista para sabotear a políticos que no comulgaban con su ideología.
Esto es algo que debe preocupar porque en muchas instituciones que se dedican a combatir el crimen, entre ellas la fiscalía y la policía, hay mucha deficiencia de asistencia psicológica para el personal. Se sabe que este tipo de trabajo es demasiado estresante pues están lidiando con criminales y hay mucho riesgo de caer victima de estos malnacidos, entonces la ayuda psicológica y hasta psiquiátrica es vital. Esta deficiencia deriva en casos clínicos ya conocidos como el de Domingo Pérez que claramente ha mostrado una incompetencia supina, y también de Delia Espinoza cuyo comportamiento parecía la de una niña caprichosa que hacía peligrar la institucionalidad del Ministerio Público.
A mi me consta que este trabajo puede cagar el cerebro a muchos, sobre todo si se es mujer. Yo conocí alguna vez a una fiscal que no estaba bien de la cabeza y hacía cosas que solo lo podía hacer una loca. A mi no me sorprendía pues estos fiscales trabajan muchas veces de amanecida solo para ir a ver a gente asesinada, en ocasiones de la manera más brutal. Esto le pueden preguntar a @El Español que también fue fiscal por un tiempo en Uruguay pero se salió corriendo de esa chamba porque no aguanta ver muertos y prefirió dedicarse a la notaria que da mucha más plata.
Debe haber evaluaciones psicológicas constantes para evitar que salga un fiscal a provocar inestabilidad en el Estado. Recuerden que toda esta inestabilidad política que estamos viviendo comenzó con unos fiscales que en vez de hacer su trabajo prefirieron seguir ordenes de un periodista para sabotear a políticos que no comulgaban con su ideología.