El tema ahora es que la izquierda está desesperada por tumbarse a la agroexportación por cometer el pecado de generar riqueza.
Hace no mucho fue Sigrid Bazán por esas tierras a formar sindicatos, a reclamar derechos y buscar maneras de impedir que las empresas agro se sigan desarrollando. Lo que no esperó encontrar fue el hecho de que la mano de obra especializada para operar las cosechas es escasa y el pago triplica el sueldo mínimo y en temporadas de cosecha bajan los campesinos desde Ayacucho con sus camionetas nuevas para hacer la chamba.
Y ya no tienen pretextos para tumbarse la actividad diciendo que la agroexportación contamina el agua.
Por ahí han estado difundiendo bolas de que Keiko es dueña de terrenos de cultivos agroexportadores y le paga a los operarios 20 soles diarios.
La izquierda basura tiene que esforzarse mas si quiere quebrar la agroindustria y herir de muerte al país para crear crisis y llegar al gobierno.