Conocí un pata, Kike el zambo si no recuerdo mal; allá por mediados de los 80's; era bueno, quimboso, rápido con la pelota, buen dribling, líder y con buena pegada... Tendríamos 15 en esa época y un día nos vino con la novedad que se iba a probar al Muni... Le deseamos suerte, y un par de semanas después bajo al barrio en la noche a mitad de semana y dijo que estaba ya entrenando con el Muni y no podría jugar más con nosotros... Como a los dos meses, cayó por la cuadra un sábado por la tarde, se apareció con el pelo pintado de amarillo palillo y unos aretes chiquitos que le sacaban costras en las orejas, seguro porque no eran de oro o plata, fuimos a jugar al parque Castilla, pero al momento del partido, empezó a repartir patadas, codazos, combos, pisotones (sobre todo en las divididas) y cuando le reclamamos nos gritó0 que no sabíamos nada de fútbol, que el fútbol moderno se jugaba así, que era para vivos, no para llorones... Tuvimos que parar la pichanga porque ya el pata estaba belicoso por las puras, y para peor del jugador habilidoso que era, ya no quedaba nada... Unos días después un amigo lo encontró con otros pelo pintados buscando a un tipo que vendía ketes cerca del barrio, mi pata fue y le dijo zambo que pasa tu no te metias huevadas y el zambo le dijo que era un Monse, que los profesionales se metían esas vainas para rendir más, que su DT les recomendaba un troncho previo al partido... Mi pata nos contó y de ahí le pusimos la cruz... Años después supe que lo botaron del Muni por drogo y terminó jugando por un sencillo en algunos equipos de la liga de Lince y otros distritos, pero que no duraba nada porque no iba a los entrenamientos y si iba estaba duro y lesionaba rivales o lo expulsaba... Seguro ya se murió