Bueno, si acá se creyeron el cuento de que todos nos vamos a volver rico (cuando sólo Castillo y sus allegados se enriquecieron) y que Lima va a ser potencia mundial (bueno, podrida competir con países africanos, Bangladesh, Pakistán, India o Haití para ser potencia mundial en tener las calles más sucias y desordenadas), todo es posible, igual, por lo menos buena parte de Lima es asqueroso y muchas partes parecen dignas de la India.