Los caviarones creen que los abogados de Keiko son coimeros, fraudulentos, corruptos, solo por hacer su trabajo de encontrar cualquier herramienta, vacío legal, interpretación subjetiva de la ley o inconsistencia para demostrar la inocencia de su clienta. Y ahora Domingo Pérez está haciendo lo mismo con Castillo, usando vacíos legales para salvarlo de la cárcel. Sería gracioso, pero como los caviares no entienden ni de derecho, no se dan cuenta del ridículo que está haciendo su ídolo.