Con esto, el Papa Francisco ha demostrado que es un traidor y un infiltrado rojo en la Iglesia. Ya es imposible tomarlo con seriedad, esta haciendo esto adrede para destruir la Iglesia.
Ya vino el tiempo feo, y lo que queda es orar, y LUCHAR para que no se tergiverse más la palabra, en contra del mismo Papa, los curas rojos y cualquiera que quiere meter abominaciones en la Iglesia. No permitan que acepten estas cosas en su parroquia, no vayan con curas rojos o denúncienlos. Ya empezó la guerra civil dentro de la institución.
Que Dios se apiade de nosotros.
Eso sí, la Iglesia ha sobrevivido más de 2000 años, esto es solo otro gran reto más, tal ves uno de los más duros, pero si creemos saldremos airosos al final.