Nick Reiner, hijo del reconocido director Rob Reiner y de la fotógrafa Michele Singer, fue acusado formalmente de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres en Los Ángeles. La fiscalía presentó cargos agravados por múltiples homicidios y el uso de un arma mortal —un cuchillo—, lo que podría derivar en cadena perpetua sin libertad condicional o incluso la pena de muerte. El fiscal del condado de Los Ángeles, Nathan Hochman, aclaró que aún no se ha decidido si se solicitará la pena capital.
Los hechos ocurrieron el domingo, cuando la hija de los Reiner encontró a sus padres apuñalados en su casa de Brentwood. Nick, de 32 años, había estado viviendo en la propiedad, pero no estaba presente en el momento del hallazgo; fue detenido más tarde cerca de la Universidad del Sur de California. Actualmente permanece bajo custodia sin derecho a fianza. Su abogado señaló que no pudo asistir a la primera audiencia por motivos médicos relacionados con el ingreso en prisión.
Nick Reiner había hablado públicamente de su lucha contra la adicción desde la adolescencia, experiencia que inspiró la película Being Charlie en 2016, escrita junto a su padre. Testigos informaron que la noche anterior al crimen padre e hijo discutieron en una fiesta navideña, donde Nick mostró un comportamiento extraño. La noticia ha conmocionado a Hollywood, donde Rob Reiner era ampliamente respetado por películas icónicas como La princesa prometida, Cuando Harry encontró a Sally... y Stand By Me. Vecinos relataron que figuras como Billy Crystal y Larry David acudieron a la casa tras conocerse la tragedia.
abc7chicago.com
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Nick Reiner en una imagen del pasado septiembre.
Rob Reiner y su hijo Nick en una imagen de 2016.
La familia Reiner en 2016.
Hay una generación de directores, como James L. Brooks, Sydney Pollack y el ahora fallecido Rob Reiner, que han sabido navegar entre géneros y formatos, ponerse delante y detrás de las cámaras, producir y dirigir filmes y series para el gran público sin perder un ápice de calidad, incluso de cierta autoría, en un Hollywood por el que les costó navegar. Reiner, asesinado junto a su esposa ayer domingo en su casa en Brentwood, es uno de esos grandes de los que es complicado escoger 10 títulos. Porque a Reiner le movieron distintas pasiones como narrador: en los años iniciales se centró en comedias románticas (amante de la vida, hasta le gustaba componer y cantar) y nostálgico, para entrar después en el cine político histórico (como eco de sus profundas convicciones demócratas). Y en este 2025 había vuelto a sus orígenes con las filmaciones a la falsa banda de rock Spinal Tap, película con la que, por desgracia y abruptamente, se cierra su carrera.
This Is Spinal Tap (1984). Su primera película fue el falso documental This Is Spinal Tap. El filme, que abrió un nuevo género en Hollywood, sigue las desventuras de la ficticia banda británica de rock metalero Spinal Tap (a la que brillantemente encarnan Christopher Guest, Michael McKean y Harry Shearer) en una lamentable gira por Estados Unidos para promocionar su nuevo álbum, Smell the Glove. Reiner, encima, interpreta al director Marty Di Bergi, que entrevista a la banda mientras las cosas se tuercen. Este pasado septiembre, porque el filme se convirtió en un título de culto y sus creadores nunca ganaron dinero con él, se estrenó la segunda parte, Spinal Tap II: El final continúa, que reúne a la banda décadas más tarde.
Cuenta conmigo (1986). Primer acercamiento de Reiner al mundo de Stephen King, a través de la historia de cuatro chicos de Maine que en 1959 deciden buscar el cadáver de un niño desaparecido. Lo cuenta uno de ellos, décadas más tarde, devenido en escritor de éxito, que así rememora su infancia. Candidatura de Reiner al Oscar a mejor guion adaptado, otro de sus filmes que se convirtió en clásico instantáneo.
La princesa prometida (1987). La leyenda. El filme en el que la nostalgia y la historia confluyen en estado de gracia. El origen fue el libro del guionista William Goldman, que él mismo adaptó a la pantalla. Todo es perfecto, desde el tono de cuento que un abuelo le cuenta a su nieto, a la belleza de la princesa Buttercup, el ñoñerío del amor de Westley y su “Como desees”, el genio siciliano, el brujo al que encarna Billy Crystal, Manty Patinkin con su “Soy Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate morir”... La cúspide de la comedia de aventuras.
Cuando Harry encontró a Sally (1989). Los pasos de Reiner se cruzaron con los de otra fuerza de la naturaleza creativa, la guionista Nora Ephron, de quien llevó a la pantalla un libreto perfecto para su amigo Billy Crystal. La historia de amistad entre un hombre y una mujer, que se cuentan sus intimidades durante años mientras se van enamorando. Meg Ryan nunca estuvo mejor que con su falso orgasmo en una mesa de Katz’s. Por cierto, la señora que al final de ese momento del orgasmo pide lo mismo que Ryan era la madre de Rob Reiner, la cómica Estelle Reiner.
Misery (1990). Reiner vuelve a Stephen King, aquí en versión terror duro. Una fan fatale secuestra, al principio sin que él se percate, a su escritor favorito. Kathy Bates ganó el Oscar a la mejor actriz, y a King le gustó tanto su trabajo que le escribió más personajes para ella.
Algunos hombres buenos (1992). Esta obra de teatro de Aaron Sorkin supuso un gran giro en la carrera de Reiner, que entró así de refilón en la política. Sorkin se basó en un incidente ocurrido en la base de Guantánamo que le había contado su hermana. En el cine, Tom Cruise encarnó a ese militar abogado abocado a un juicio imposible, y Jack Nicholson, al coronel responsable de un código rojo contra un soldado. Una curiosidad: un ejecutivo del estudio apuntó que si los personajes de Cruise y Demi Moore no se acostaban, por qué contrataban a la actriz, a lo que Sorkin respondió que las mujeres tienen más propósitos vitales que acostarse con Cruise. Reiner apretó a Nicholson, y este siempre lo recordó agradecido (repitieron en Ahora o nunca).
Un muchacho llamado Norte (1994). El entonces actor infantil Elijah Wood (un actor infravalorado) encarna a un niño que, harto de la negligencia de sus padres, se lanza a buscar unos nuevos por todo el mundo. Reiner afina un tono entre paródico y melancólico.
El presidente y miss Wade (1995). Sorkin y Reiner se reencuentran en esta comedia romántica sobre un presidente de EE UU viudo. Escrita y estrenada durante la presidencia Clinton, que apoyó el rodaje, a Sorkin le picó el gusanillo: años después estrenaría la serie El ala Oeste de la Casa Blanca, rodando en los mismos decorados y recuperando a Martin Sheen, que aquí encarna al jefe de gabinete de Michael Douglas, y que luego daría vida al presidente Bartlett.
Dicen por ahí (2005). Puede que la premisa sea mejor que el resultado, aunque como siempre en Reiner, la comedia romántica marcha a toda máquina. La premisa: ¿Y si El graduado —novela y filme— se basara en hechos reales y una chica (Jennifer Aniston) descubriera que su familia es el origen de aquel escándalo? Su madre murió, pero la señora Robinson sigue viva (la encarna Shirley MacLaine), y el amante juvenil ya es talludito y le interpreta Kevin Costner. Y hay química entre ese galán maduro y la que podría ser su hija. Hubo un momento en que los actores originales (Dustin Hoffman y Anne Bancroft) iban a repetir sus roles, pero Bancroft murió y Hoffman adujo que sin ella no tenía sentido. Reiner entró en la dirección a 12 días de empezar el rodaje: hizo lo que pudo.
Being Charlie (2015). No es su mejor película, pero en Being Charlie contó el drama de su hijo pequeño, Nick, adicto a las drogas durante muchos años. El mismo Nick, sospechoso ahora de haber acuchillado y asesinado a sus padres, participó en el guion. Y como padre desesperado, en este caso un aspirante a gobernador, eligió como actor a Cary Elwes, en claro guiño a La princesa prometida.
elpais.com
Anoche ocurrió algo muy triste en Hollywood. Rob Reiner, un director de cine y estrella de la comedia atormentado y en dificultades, pero que en su día fue muy talentoso, falleció junto con su esposa, Michele, según se informa, debido a la ira que provocó en los demás por su enorme, inflexible e incurable afección mental conocida como SÍNDROME DE DESEQUILIBRIO DE TRUMP, a veces denominado TDS. Era conocido por volver LOCOS a los demás con su obsesión furiosa por el presidente Donald J. Trump, con su evidente paranoia alcanzando nuevas cotas a medida que la Administración Trump superaba todos los objetivos y expectativas de grandeza, y con la Edad de Oro de Estados Unidos sobre nosotros, quizás como nunca antes. ¡Que Rob y Michele descansen en paz!
truthsocial.com
Los hechos ocurrieron el domingo, cuando la hija de los Reiner encontró a sus padres apuñalados en su casa de Brentwood. Nick, de 32 años, había estado viviendo en la propiedad, pero no estaba presente en el momento del hallazgo; fue detenido más tarde cerca de la Universidad del Sur de California. Actualmente permanece bajo custodia sin derecho a fianza. Su abogado señaló que no pudo asistir a la primera audiencia por motivos médicos relacionados con el ingreso en prisión.
Nick Reiner había hablado públicamente de su lucha contra la adicción desde la adolescencia, experiencia que inspiró la película Being Charlie en 2016, escrita junto a su padre. Testigos informaron que la noche anterior al crimen padre e hijo discutieron en una fiesta navideña, donde Nick mostró un comportamiento extraño. La noticia ha conmocionado a Hollywood, donde Rob Reiner era ampliamente respetado por películas icónicas como La princesa prometida, Cuando Harry encontró a Sally... y Stand By Me. Vecinos relataron que figuras como Billy Crystal y Larry David acudieron a la casa tras conocerse la tragedia.
Nick, hijo de Rob Reiner, acusado de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres
Nick Reiner ha sido acusado del asesinato de sus padres, el famoso director Rob Reiner y su esposa Michele Singer, según anunciaron el martes las autoridades de Los Ángeles.
Las adicciones del acusado
La trayectoria de Nick Reiner en el cine fue discreta, siendo su principal crédito la coautoría del guion de Being Charlie (2016), dirigida por su padre e inspirada en sus propias experiencias con la drogadicción. En entrevistas pasadas, Nick habló abiertamente de sus años de consumo, rehabilitación y periodos de indigencia. La relación con sus padres estuvo marcada por tensiones y dificultades en torno a su recuperación. Mientras avanza la investigación, las autoridades han pedido evitar especulaciones sobre el móvil del crimen.
Quién es Nick Reiner y cuáles son los cargos que enfrenta por el asesinato de sus padres, el cineasta Rob Reiner y la fotógrafa Michele Singer Reiner - BBC News Mundo
Con una vida marcada por la adicción y una carrera discreta en el cine, Nick Reiner está acusado de la muerte de sus padres.
Nick Reiner en una imagen del pasado septiembre.
Rob Reiner y su hijo Nick en una imagen de 2016.
La familia Reiner en 2016.
Las 10 grandes películas de Rob Reiner: de ‘Cuando Harry encontró a Sally’ a ‘La princesa prometida’ o ‘Algunos hombres buenos’
El cineasta, hijo de dos leyendas de la comedia y él mismo actor en distintas etapas, ha sido un pilar fundamental en la comedia romántica en Hollywood
Hay una generación de directores, como James L. Brooks, Sydney Pollack y el ahora fallecido Rob Reiner, que han sabido navegar entre géneros y formatos, ponerse delante y detrás de las cámaras, producir y dirigir filmes y series para el gran público sin perder un ápice de calidad, incluso de cierta autoría, en un Hollywood por el que les costó navegar. Reiner, asesinado junto a su esposa ayer domingo en su casa en Brentwood, es uno de esos grandes de los que es complicado escoger 10 títulos. Porque a Reiner le movieron distintas pasiones como narrador: en los años iniciales se centró en comedias románticas (amante de la vida, hasta le gustaba componer y cantar) y nostálgico, para entrar después en el cine político histórico (como eco de sus profundas convicciones demócratas). Y en este 2025 había vuelto a sus orígenes con las filmaciones a la falsa banda de rock Spinal Tap, película con la que, por desgracia y abruptamente, se cierra su carrera.
This Is Spinal Tap (1984). Su primera película fue el falso documental This Is Spinal Tap. El filme, que abrió un nuevo género en Hollywood, sigue las desventuras de la ficticia banda británica de rock metalero Spinal Tap (a la que brillantemente encarnan Christopher Guest, Michael McKean y Harry Shearer) en una lamentable gira por Estados Unidos para promocionar su nuevo álbum, Smell the Glove. Reiner, encima, interpreta al director Marty Di Bergi, que entrevista a la banda mientras las cosas se tuercen. Este pasado septiembre, porque el filme se convirtió en un título de culto y sus creadores nunca ganaron dinero con él, se estrenó la segunda parte, Spinal Tap II: El final continúa, que reúne a la banda décadas más tarde.
Cuenta conmigo (1986). Primer acercamiento de Reiner al mundo de Stephen King, a través de la historia de cuatro chicos de Maine que en 1959 deciden buscar el cadáver de un niño desaparecido. Lo cuenta uno de ellos, décadas más tarde, devenido en escritor de éxito, que así rememora su infancia. Candidatura de Reiner al Oscar a mejor guion adaptado, otro de sus filmes que se convirtió en clásico instantáneo.
La princesa prometida (1987). La leyenda. El filme en el que la nostalgia y la historia confluyen en estado de gracia. El origen fue el libro del guionista William Goldman, que él mismo adaptó a la pantalla. Todo es perfecto, desde el tono de cuento que un abuelo le cuenta a su nieto, a la belleza de la princesa Buttercup, el ñoñerío del amor de Westley y su “Como desees”, el genio siciliano, el brujo al que encarna Billy Crystal, Manty Patinkin con su “Soy Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate morir”... La cúspide de la comedia de aventuras.
Cuando Harry encontró a Sally (1989). Los pasos de Reiner se cruzaron con los de otra fuerza de la naturaleza creativa, la guionista Nora Ephron, de quien llevó a la pantalla un libreto perfecto para su amigo Billy Crystal. La historia de amistad entre un hombre y una mujer, que se cuentan sus intimidades durante años mientras se van enamorando. Meg Ryan nunca estuvo mejor que con su falso orgasmo en una mesa de Katz’s. Por cierto, la señora que al final de ese momento del orgasmo pide lo mismo que Ryan era la madre de Rob Reiner, la cómica Estelle Reiner.
Misery (1990). Reiner vuelve a Stephen King, aquí en versión terror duro. Una fan fatale secuestra, al principio sin que él se percate, a su escritor favorito. Kathy Bates ganó el Oscar a la mejor actriz, y a King le gustó tanto su trabajo que le escribió más personajes para ella.
Algunos hombres buenos (1992). Esta obra de teatro de Aaron Sorkin supuso un gran giro en la carrera de Reiner, que entró así de refilón en la política. Sorkin se basó en un incidente ocurrido en la base de Guantánamo que le había contado su hermana. En el cine, Tom Cruise encarnó a ese militar abogado abocado a un juicio imposible, y Jack Nicholson, al coronel responsable de un código rojo contra un soldado. Una curiosidad: un ejecutivo del estudio apuntó que si los personajes de Cruise y Demi Moore no se acostaban, por qué contrataban a la actriz, a lo que Sorkin respondió que las mujeres tienen más propósitos vitales que acostarse con Cruise. Reiner apretó a Nicholson, y este siempre lo recordó agradecido (repitieron en Ahora o nunca).
Un muchacho llamado Norte (1994). El entonces actor infantil Elijah Wood (un actor infravalorado) encarna a un niño que, harto de la negligencia de sus padres, se lanza a buscar unos nuevos por todo el mundo. Reiner afina un tono entre paródico y melancólico.
El presidente y miss Wade (1995). Sorkin y Reiner se reencuentran en esta comedia romántica sobre un presidente de EE UU viudo. Escrita y estrenada durante la presidencia Clinton, que apoyó el rodaje, a Sorkin le picó el gusanillo: años después estrenaría la serie El ala Oeste de la Casa Blanca, rodando en los mismos decorados y recuperando a Martin Sheen, que aquí encarna al jefe de gabinete de Michael Douglas, y que luego daría vida al presidente Bartlett.
Dicen por ahí (2005). Puede que la premisa sea mejor que el resultado, aunque como siempre en Reiner, la comedia romántica marcha a toda máquina. La premisa: ¿Y si El graduado —novela y filme— se basara en hechos reales y una chica (Jennifer Aniston) descubriera que su familia es el origen de aquel escándalo? Su madre murió, pero la señora Robinson sigue viva (la encarna Shirley MacLaine), y el amante juvenil ya es talludito y le interpreta Kevin Costner. Y hay química entre ese galán maduro y la que podría ser su hija. Hubo un momento en que los actores originales (Dustin Hoffman y Anne Bancroft) iban a repetir sus roles, pero Bancroft murió y Hoffman adujo que sin ella no tenía sentido. Reiner entró en la dirección a 12 días de empezar el rodaje: hizo lo que pudo.
Being Charlie (2015). No es su mejor película, pero en Being Charlie contó el drama de su hijo pequeño, Nick, adicto a las drogas durante muchos años. El mismo Nick, sospechoso ahora de haber acuchillado y asesinado a sus padres, participó en el guion. Y como padre desesperado, en este caso un aspirante a gobernador, eligió como actor a Cary Elwes, en claro guiño a La princesa prometida.
Las 10 grandes películas de Rob Reiner: de ‘Cuando Harry encontró a Sally’ a ‘La princesa prometida’ o ‘Algunos hombres buenos’
El cineasta, hijo de dos leyendas de la comedia y él mismo actor en distintas etapas, ha sido un pilar fundamental en la comedia romántica en Hollywood
La polémica respuesta del presidente al asesinato de Rob Reiner y su esposa: ha sido “por su obsesión furiosa contra Trump”
Anoche ocurrió algo muy triste en Hollywood. Rob Reiner, un director de cine y estrella de la comedia atormentado y en dificultades, pero que en su día fue muy talentoso, falleció junto con su esposa, Michele, según se informa, debido a la ira que provocó en los demás por su enorme, inflexible e incurable afección mental conocida como SÍNDROME DE DESEQUILIBRIO DE TRUMP, a veces denominado TDS. Era conocido por volver LOCOS a los demás con su obsesión furiosa por el presidente Donald J. Trump, con su evidente paranoia alcanzando nuevas cotas a medida que la Administración Trump superaba todos los objetivos y expectativas de grandeza, y con la Edad de Oro de Estados Unidos sobre nosotros, quizás como nunca antes. ¡Que Rob y Michele descansen en paz!
Donald J. Trump (@realDonaldTrump)
A very sad thing happened last night in Hollywood. Rob Reiner, a tortured and struggling, but once very talented movie director and comedy star, has passed away, together with his wife, Michele, reportedly due to the anger he caused others through his massive, unyielding, and incurable...