Nunca había visto esa otra cara de la morsa. Ni siquiera es que raje del fujimorismo, sino que raja de la persona que es Keiko. A lo mejor lo hace porque trabaja para La Repútica. Solía escucharla en youtube pero ya no porque se ha hecho insoportable el cetáceo este.
Diferente es el caso de su amigo Rodrich que también andaba en esos malos pasos del caviarismo pero de un momento a otro zafó de ese grupo y ahora alaba los bondades del liberalismo.