Está guay.
Lo bueno que tienen los moros y los negros es que a la hora de la deportación su sitio de origen pilla cerquita. Sólo hay que bascularlos en Alhucemas. Al contrario que los panchos (panchoamericanos?), que les pilla más lejos. Pero vamos que echándolos al océano y con ganas capaz son de ganar la otra costa nadando. Se aceptan apuestas.