La filtración de un correo electrónico del Pentágono mostró que el gobierno estadounidense analiza cambiar su postura con respecto a la soberanía británica de las Malvinas, como una especie de represalia ante lo que Washington califica como “falta de apoyo” por parte de sus aliados en el conflicto con Irán
Los desencuentros entre los gobiernos de Donald Trump y Keir Starmer han sido frecuentes en el tiempo reciente.
Un correo electrónico interno del Pentágono filtrado por Reuters reveló que Estados Unidos evalúa modificar su postura sobre la soberanía británica de las islas Malvinas. La medida sería parte de un paquete de presiones contra aliados de la OTAN que, según Washington, no brindaron suficiente apoyo en las recientes operaciones militares contra Irán. El documento menciona incluso la posibilidad de suspender a España de la alianza, lo que ha generado preocupación en Europa.
El gobierno británico reaccionó con firmeza, recordando que la soberanía sobre las Malvinas fue ratificada en el referéndum de 2013, donde el 98% de los isleños votó por permanecer en el Reino Unido. El primer ministro Keir Starmer defendió la autodeterminación de los habitantes y criticó la actitud de Donald Trump, quien ha acusado a Londres de “cobardía” por no alinearse plenamente con las acciones estadounidenses en Medio Oriente.
Las tensiones se han agravado en los últimos meses, con Trump sugiriendo incluso la salida de EE.UU. de la OTAN y amenazando con imponer aranceles al Reino Unido por sus impuestos a las grandes tecnológicas. Analistas señalan que, aunque las amenazas parecen graves, muchas de ellas carecen de viabilidad práctica, como la exclusión de España de la OTAN, que no tiene un mecanismo legal para concretarse.
Argentina, por su parte, aprovechó la coyuntura para reafirmar sus reclamos históricos sobre las islas. El presidente Javier Milei y su canciller Pablo Quirno insistieron en la disposición de reabrir negociaciones con Londres. Sin embargo, especialistas advierten que el entusiasmo argentino responde más a un aprovechamiento político que a una posibilidad real de cambio en la postura estadounidense. La visita del rey Carlos III a Washington podría ser clave para recomponer la relación entre ambos países.
Cortocircuito entre EE.UU. y Reino Unido por las Malvinas: ¿una medida de presión potencial o una amenaza sin base?
La filtración de un correo electrónico del Pentágono mostró que el gobierno estadounidense analiza cambiar su postura con respecto a la soberanía británica de las Malvinas, como una especie de represalia ante lo que Washington califica como “falta de apoyo” por parte de sus aliados en el...