Mientras tanto, el Ejército estadounidense ha desplazado más recursos militares hacia Oriente Próximo, incluido el portaaviones USS Abraham Lincoln y los buques de guerra asociados.
Las protestas en Irán han alcanzado un nivel de violencia sin precedentes, con más de 5,000 muertos reportados por activistas de derechos humanos. Según estas fuentes, la mayoría de las víctimas son manifestantes, aunque también se incluyen niños, civiles ajenos a las protestas y miembros vinculados al gobierno. El número de detenidos supera los 26,000, en medio de un apagón de internet que ha limitado el acceso a información independiente y ha dificultado la verificación de los hechos.
El gobierno iraní, por su parte, ha ofrecido cifras oficiales menores y ha calificado a parte de los manifestantes como “terroristas” o “enemigos de Dios”, cargos que podrían derivar en ejecuciones masivas. La represión recuerda episodios históricos como las ejecuciones de 1988 y la Revolución Islámica de 1979, marcando un momento de gran tensión interna. Además, los medios estatales han acusado a Estados Unidos e Israel de estar detrás de las movilizaciones, sin aportar pruebas.
Ante este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump ha ordenado el despliegue de un grupo de portaaviones encabezado por el USS Abraham Lincoln hacia Oriente Próximo. Trump ha advertido que la presencia militar busca disuadir nuevas masacres y ha trazado “líneas rojas” frente a la represión iraní. La situación incrementa el riesgo de un enfrentamiento directo entre ambos países, en un contexto ya marcado por conflictos previos relacionados con el programa nuclear iraní y la intervención militar de Israel.
Más de 5.000 muertos en las protestas de Irán, Trump envía a la Armada
Mientras tanto, el Ejército estadounidense ha desplazado más recursos militares hacia Oriente Próximo, incluido el portaaviones USS Abraham Lincoln y los buques de guerra asociados.