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Miembro de plata
Por la flor de amancaes era una PAMPA, hasta 1950 siguio y fue desde SIGLO XVI. antes llamda de SAN JUAN. Ahora esta URBANIZADO y queda la iglesia. el camino finalizaba ahi. Ahora solo ir de dia.
EN 2015 mejoraron la zona, QUE FEO ESTABA.
Por Miguel Chávez
Nuestra ciudad conserva en cada rincón una historia por ello el último fin de semana realizamos un recorrido en Rímac por el antiguo Camino de Amancaes con el investigador e historiador Isaac Ardiles, difusor de cultura y director de El Rímac y la Historia, quien compartió importantes datos a lo largo de esta tradicional ruta .
La pampa de Amancaes era un espacio utilizado por los antiguos españoles del siglo XVI para la cacería, actividad que finalizaban con una serie de festejos y mucha comida lo que dió origen a la Fiesta de San Juan de Amancaes a la que acudían masivamente los limeños.
Esta celebración, en honor a San Juan, se realizaba cada 24 de junio único mes del año en que toda la pampa estaba cubierta de flores amarillas de amancae.
La Fiesta de Amancaes en Lima, centrada en el 24 de junio (San Juan),
se inició en el siglo XVI en las Pampas de Amancaes (Rímac), fusionando ritos precolombinos (culto al Inti) y católicos (San Juan Bautista), convirtiéndose en una gran celebración popular con paseos a caballo, música criolla, comida y peleas de gallos, representando un crisol de la cultura nacional que decayó en el siglo XX pero dejó un importante legado histórico y cultural.
Las fiestas de Amancaes en el siglo XIX en Lima eran grandes celebraciones populares que giraban en torno al 24 de junio (San Juan), atrayendo a todas las clases sociales en las pampas del Rímac para disfrutar de comidas criollas, bailes (como la zamacueca), peleas de gallos, caballos de paso, música y caza, combinando tradiciones precolombinas y coloniales con un espíritu criollo de fiesta y jolgorio, aunque hacia fines de siglo la tradición empezó a declinar por cambios urbanos y sociales.
La Fiesta de Amancaes
era la celebración popular más importante de Lima, realizada cada 24 de junio en las Pampas de Amancaes (Rímac) para San Juan Bautista, fusionando lo precolombino con lo español: era una gran feria de música criolla (guitarra, zapateo), comida (pachamanca, anticuchos), caballos de paso, peleas de gallos, y la recolección de la flor amarilla de amancaes. Pasó de ser un evento masivo de todas las clases sociales en el virreinato y principios del siglo XX, con apoyo estatal en los años 20, a desaparecer a fines de los 50 por la urbanización, aunque ha habido intentos de recuperación, celebrándose actualmente en el Centro Histórico de Lima.
Orígenes y significado
Desarrollo de la fiesta
elcomercio.pe
La fiesta de San Juan, en Amancaes, tuvo sus inicios en el siglo XVI y se popularizó a partir del XVII. Ha sido recordada y exaltada por nuestros grandes costumbristas del siglo XIX, Felipe Pardo y Aliaga y Manuel A. Segura. También se ocupó de ella Carlos Prince. Con el tiempo fue decayendo y en 1930, durante el gobernó de Leguía, el 24 de junio se convirtió en “Día del Indio”. En la pasada centuria, en los años 50, una de las composiciones de Chabuca Granda está dedicada a José Antonio de Lavalle quien venía desde El Barranco cabalgando un criollo bere – bere a ver la flor de Amancaes.
UN BORRACHIN.
Ismael Portal (1863 – 1934), uno de los más notables cronistas de El Comercio en su larga historia, escribió entre 1893 y 1900 más de cien artículos costumbristas que son un verdadero tesoro para quien desee conocer la vida cotidiana en nuestra capital en aquellos años. Obviamente escribió sobre Amancaes y a él nos remitimos en este artículo. “El día de San Juan Bautista, memora, fue para Lima uno de los más alegres del año. Nadie se resignaba a perder el tradicional paseo a Amancaes; las familias se asociaban para organizar el paseíto haciendo los gastos proporcionalmente. Todos los coches públicos estaban tomados con anticipación, y el día de la fiesta andaban los piquines ofreciendo cientos de pesos por un carruaje con el objeto de llevar a su adorada a los Amancaes”. "Diario El Comercio. Todos los derechos reservados."
www.infobae.com
Una de las leyendas más intrigantes de Amancaes es la del volcán que, en lugar de lava, expulsaría agua, amenazando con inundar Lima. De acuerdo con otro relato, habría sido la misma Santa Rosa de Lima quien puso una gran cadena sobre la boca del volcán con el fin de evitar un desastre en la capital.
El “volcán de agua” es una formación rocosa ubicada detrás de la iglesia de Amancaes. Desde la época colonial, una imagen de la Virgen de la Dolorosa ha decorado el lugar, y durante las festividades, la gente acudía a esta gruta para dejar velas y flores.
Aunque la tradición ha caído en el olvido, la imagen ha resistido el paso del tiempo. En los años 70, los residentes construyeron una ermita sobre la gruta natural para venerar a la Cruz de Motupe.
EN 2015 mejoraron la zona, QUE FEO ESTABA.
Por Miguel Chávez
Nuestra ciudad conserva en cada rincón una historia por ello el último fin de semana realizamos un recorrido en Rímac por el antiguo Camino de Amancaes con el investigador e historiador Isaac Ardiles, difusor de cultura y director de El Rímac y la Historia, quien compartió importantes datos a lo largo de esta tradicional ruta .
La pampa de Amancaes era un espacio utilizado por los antiguos españoles del siglo XVI para la cacería, actividad que finalizaban con una serie de festejos y mucha comida lo que dió origen a la Fiesta de San Juan de Amancaes a la que acudían masivamente los limeños.
Esta celebración, en honor a San Juan, se realizaba cada 24 de junio único mes del año en que toda la pampa estaba cubierta de flores amarillas de amancae.
La Fiesta de Amancaes en Lima, centrada en el 24 de junio (San Juan),
se inició en el siglo XVI en las Pampas de Amancaes (Rímac), fusionando ritos precolombinos (culto al Inti) y católicos (San Juan Bautista), convirtiéndose en una gran celebración popular con paseos a caballo, música criolla, comida y peleas de gallos, representando un crisol de la cultura nacional que decayó en el siglo XX pero dejó un importante legado histórico y cultural.
Las fiestas de Amancaes en el siglo XIX en Lima eran grandes celebraciones populares que giraban en torno al 24 de junio (San Juan), atrayendo a todas las clases sociales en las pampas del Rímac para disfrutar de comidas criollas, bailes (como la zamacueca), peleas de gallos, caballos de paso, música y caza, combinando tradiciones precolombinas y coloniales con un espíritu criollo de fiesta y jolgorio, aunque hacia fines de siglo la tradición empezó a declinar por cambios urbanos y sociales.
La Fiesta de Amancaes
era la celebración popular más importante de Lima, realizada cada 24 de junio en las Pampas de Amancaes (Rímac) para San Juan Bautista, fusionando lo precolombino con lo español: era una gran feria de música criolla (guitarra, zapateo), comida (pachamanca, anticuchos), caballos de paso, peleas de gallos, y la recolección de la flor amarilla de amancaes. Pasó de ser un evento masivo de todas las clases sociales en el virreinato y principios del siglo XX, con apoyo estatal en los años 20, a desaparecer a fines de los 50 por la urbanización, aunque ha habido intentos de recuperación, celebrándose actualmente en el Centro Histórico de Lima.
Orígenes y significado
- Prehispánico y Colonial: La fiesta se vincula con el culto andino al sol (Inti) y la agricultura, coincidiendo con el solsticio de invierno (junio) y la floración de la planta de amancaes. Con la llegada española, se sincretizó con la fiesta de San Juan Bautista (24 de junio).
- El nombre: Proviene del vocablo quechua amancay, la flor amarilla que cubría las laderas de los cerros del Rímac en esa época, creando un paisaje verde y dorado.
Desarrollo de la fiesta
- Ubicación: Las extensas Pampas de Amancaes, detrás del distrito del Rímac, eran el epicentro.
- Actividades:
- Gastronomía: Se ofrecía comida criolla como pachamanca, anticuchos, ceviche, escabeche, acompañada de chicha y aguardiente.
- Música y Danza: Ritmos criollos como la zamacueca y la resbalosa, con guitarras y tambores, animaban el ambiente.
- Deportes y Espectáculos: Concursos de caballos de paso peruano, exhibiciones de chalanes y peleas de gallos.
- Paseos: Familias enteras acudían en carruajes y a caballo desde la Plaza Mayor para disfrutar del campo.
- Costumbres: Se armaban carpas, se vestían ponchos y sombreros, y se recolectaban ramos de amancaes.
- Declive: A fines del siglo XIX, la fiesta comenzó a perder esplendor. En el siglo XX, el gobierno de Leguía (1919-1930) la impulsó como símbolo de la cultura peruana, pero tras su caída, perdió apoyo. La urbanización transformó las pampas en barrios, y la flor desapareció.
- Actualidad: Aunque las grandes fiestas en las pampas terminaron en los 50, se han realizado esfuerzos por revivirla, celebrándose actualmente eventos más pequeños en el Centro Histórico de Lima, como en el pasaje Santa Rosa, para mantener viva .
Así se vivía la Fiesta de Amancaes en la vieja Lima
El historiador Héctor López Martínez da un repaso a uno de los eventos clásicos de la ciudad capital
La fiesta de San Juan, en Amancaes, tuvo sus inicios en el siglo XVI y se popularizó a partir del XVII. Ha sido recordada y exaltada por nuestros grandes costumbristas del siglo XIX, Felipe Pardo y Aliaga y Manuel A. Segura. También se ocupó de ella Carlos Prince. Con el tiempo fue decayendo y en 1930, durante el gobernó de Leguía, el 24 de junio se convirtió en “Día del Indio”. En la pasada centuria, en los años 50, una de las composiciones de Chabuca Granda está dedicada a José Antonio de Lavalle quien venía desde El Barranco cabalgando un criollo bere – bere a ver la flor de Amancaes.
UN BORRACHIN.
Ismael Portal (1863 – 1934), uno de los más notables cronistas de El Comercio en su larga historia, escribió entre 1893 y 1900 más de cien artículos costumbristas que son un verdadero tesoro para quien desee conocer la vida cotidiana en nuestra capital en aquellos años. Obviamente escribió sobre Amancaes y a él nos remitimos en este artículo. “El día de San Juan Bautista, memora, fue para Lima uno de los más alegres del año. Nadie se resignaba a perder el tradicional paseo a Amancaes; las familias se asociaban para organizar el paseíto haciendo los gastos proporcionalmente. Todos los coches públicos estaban tomados con anticipación, y el día de la fiesta andaban los piquines ofreciendo cientos de pesos por un carruaje con el objeto de llevar a su adorada a los Amancaes”. "Diario El Comercio. Todos los derechos reservados."
La celebración olvidada de Lima: la fiesta de San Juan de Amancaes y la leyenda del volcán de agua
Esta fiesta marcó la historia limeña, uniendo a diferentes clases sociales y creando una rica tradición cultural.
Una de las leyendas más intrigantes de Amancaes es la del volcán que, en lugar de lava, expulsaría agua, amenazando con inundar Lima. De acuerdo con otro relato, habría sido la misma Santa Rosa de Lima quien puso una gran cadena sobre la boca del volcán con el fin de evitar un desastre en la capital.
El “volcán de agua” es una formación rocosa ubicada detrás de la iglesia de Amancaes. Desde la época colonial, una imagen de la Virgen de la Dolorosa ha decorado el lugar, y durante las festividades, la gente acudía a esta gruta para dejar velas y flores.
Aunque la tradición ha caído en el olvido, la imagen ha resistido el paso del tiempo. En los años 70, los residentes construyeron una ermita sobre la gruta natural para venerar a la Cruz de Motupe.
