Lo bueno es que las rentas se quedaban en el pais, ya no se iban a otro continente, ademas eliminaron los castigos tan crueles españoles por rebelion , como cortar a pedazos .La cochinada inepta de fernando VII el de mienbro deforme , fue el que impulso rebeliones.
ejemplo:
Rafael del Riego, el militar liberal que se rebeló contra el absolutismo de Fernando VII en 1820 con el
Pronunciamiento de Cabezas de San Juan, obligando al rey a jurar la Constitución de Cádiz, y quien fue finalmente ejecutado en 1823 por su lucha por la libertad, convirtiéndose en un símbolo y mártir del liberalismo español, a pesar de que el rey nunca lo perdonó y su muerte se convirtió en un mito popular.
AUNQUE solo lo ahorcaron y decapitaron y su cadaver ni lo encontraron a fosa comun, asi son las porqueria de REYEZUELOS.
Riego había marchado a Cádiz con las Cortes para organizar la resistencia frente a los Cien Mil Hijos de San Luis, comandados por el duque de Angulema, llegados para restaurar el absolutismo en España. Recordemos que en este proceso estaba, además, el hecho de la votación sobre la incapacidad del rey Fernando VII. Riego era el jefe del III Cuerpo de Ejército y planteó batalla a los franceses, siendo derrotado en la batalla de Jódar, además de ser herido. Intentó huir, pero fue traicionado y hecho prisionero en La Carolina, a mediados del mes de septiembre de 1823.
Fue trasladado a Madrid. El final de su vida fue relatado por Pi i Margall, al que seguimos en parte. A finales de octubre estaba en la Cárcel de Corte, hoy Ministerio de Asuntos Exteriores. Fue sometido a un proceso siguiendo lo dispuesto en un decreto de primero de octubre que condenaba a muerte a los diputados que había votado la incapacidad y destitución del rey en junio.
El fiscal pidió la pena de horca y desmembración del cadáver. La cabeza tendría que estar en Cabezas de San Juan, y distintos pedazos de su cuerpo en Sevilla, la isla del León en Cádiz, y Madrid, es decir, en los señalados sitios del liberalismo español. Pero la Sala de Alcaldes de Casa y Corte, el tribunal que le juzgó, consideró excesiva la petición fiscal y le condenó a morir en la horca con confiscación de bienes.
El 5 de noviembre entró en capilla, y según el político republicano, le hicieron creer que si pedía perdón por escrito se le conmutaría la pena capital. Riego estaba en una situación física y anímica deplorable y redactó un documento en este sentido. Destacamos el siguiente párrafo: