LA DISOLUCIÓN DEL MOVIMIENTO PALEO LIBERTARIO DE MURRAY ROTHBARD

armando2022

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24 Mar 2024
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El Movimiento Paleo-Libertario liderado por Murray Rothbard y otros pensadores prominentes dentro del libertarianismo, como Lew Rockwell y Hans-Hermann Hoppe,
surgió como un intento de revitalizar y purificar las ideas libertarias, centrándose en principios fundamentales
y en una crítica más radical tanto al Estado como a algunas tendencias dentro del propio movimiento libertario.
Fue una estrategia desarrollada en el contexto de la escena política estadounidense al final de la Guerra Fría, de 1989 a 1995.
Su intención era promover ideas libertarias de oposición a la intervención del gobierno, utilizando mensajes que creían serían atractivos
para el votante de clase trabajadora del Partido Republicano en ese momento.
La idea era formar una alianza entre los libertarios y la derecha reaccionaria, específicamente con la "old right" que se oponía al New Deal
y al crecimiento del gobierno.
Rothbard creía que al unirse con esta facción, los libertarios podrían ampliar su base de apoyo y llegar a un público más amplio,
especialmente aquellos que se sentían desencantados con el establishment político.
Parte de la estrategia de Rothbard era dejar atrás lo que él veía como el "libertarismo hippie"
del Partido Libertario, que había adoptado posturas más progresistas en temas sociales.
En cambio, quería enfocarse en cuestiones económicas y en atraer a aquellos que valoraban la tradición y el conservadurismo social.

Murray Rothbard anticipó y predijo de manera temprana la insatisfacción y la rebelión de las bases republicanas contra lo que él llamaba
los neoconservadores "estatistas".
Rothbard argumentaba que los neoconservadores, a pesar de ser etiquetados como conservadores, en realidad abrazaban políticas
estatistas y expansionistas del gobierno, lo que iba en contra de los principios conservadores tradicionales.
Rothbard creía que esta discrepancia entre la retórica conservadora y las acciones políticas alienaría
a las bases republicanas y eventualmente provocaría una reacción. Esta predicción se materializó con la emergencia del movimiento
Tea Party a principios de la década de 2000, que reflejaba una preocupación creciente entre los conservadores sobre el gasto gubernamental excesivo,
la deuda y la expansión del gobierno.

El Tea Party, en muchos aspectos, representaba una respuesta directa a las políticas percibidas como "estatistas" de la administración
Obama, así como a la percepción de que los republicanos tradicionales no habían cumplido con sus promesas conservadoras.
Este sentimiento anti-establishment dentro del Partido Republicano sentó las bases para el posterior ascenso del trumpismo, que capitalizó aún más la
frustración y la desconfianza hacia el establishment político, tanto dentro del partido como fuera de él.
En resumen, Rothbard fue un observador agudo de los cambios políticos y sociales, y sus análisis y predicciones tempranas sobre la rebelión de las bases
republicanas ayudaron a contextualizar el ascenso del Tea Party y el fenómeno del trumpismo.

El artículo "La derecha religiosa: hacia una coalición", escrito por Murray Rothbard en 1993, propuso una estrategia de coalición entre libertarios
y la derecha religiosa, especialmente en cuestiones como el aborto.
En este artículo, Rothbard planteaba que los libertarios que apoyaban el derecho a elegir podían aliarse con los grupos religiosos provida en torno
a un programa común centrado en la autonomía local.
La idea principal era descentralizar la toma de decisiones sobre el aborto, permitiendo que cada estado o comunidad decidiera si aceptaba o no esta práctica,
sin la intervención de la Corte Suprema u otras instancias del Estado federal. Esto significaba que incluso en áreas donde el aborto era legal,
los contribuyentes no estarían obligados a financiarlos a través de la salud pública.
Rothbard abogaba por una lógica de alianzas con sectores considerados reaccionarios,
con el objetivo de fortalecer los grupos locales frente al Estado federal.
En esta estrategia, se enfatizaba la resistencia a las leyes federales, incluso cuando parecían alinearse con los objetivos de los libertarios.
En resumen, el artículo de Rothbard proponía una táctica política que priorizaba la autonomía local y la resistencia al poder centralizado del
Estado federal, al tiempo que buscaba alianzas pragmáticas con grupos conservadores en cuestiones específicas, como el aborto,
para avanzar en los objetivos libertarios.


Durante esta etapa, defendió una alianza libertaria con el paleoconservadurismo, favoreciendo el populismo de derecha y defendiendo a David Duke.
Sin embargo, este experimento político tuvo una vida corta de solo cinco años y colapsó debido a diferencias ideologícas, objetivos y cuestiones sociales.

Diferencias ideológicas:
A pesar de compartir algunos puntos en común, como la oposición al comunismo y la defensa de la libre empresa, libertarios y conservadores
tenían diferencias ideológicas fundamentales.
Los partidarios del libertarismo a menudo dan prioridad a la libertad individual como valor supremo
y desconfían de imponer un conjunto específico de normas sociales, lo que genera tensiones con la facción conservadora que valora el orden cultural y social.
Este choque de ideologías creó tensión dentro del movimiento y obstaculizó su capacidad para promover eficazmente su agenda.


Objetivos divergentes:
Algunos miembros se centraban en promover la libertad individual y el libre mercado, mientras que otros estaban más preocupados por los valores tradicionales
y el conservadurismo social. Los conservas querian un Estado conservador y los libertarios un Estado laico
Algunos perseguían una estricta adhesión a los principios anarcocapitalistas, favoreciendo la eliminación del Estado,
mientras que otros consideraban que ciertas funciones estatales eran necesarias para mantener el orden social, lo que llevó a conflictos internos.
El énfasis paleolibertario en los derechos de los estados y la descentralización a veces chocaba con el principio libertario de minimizar el control
estatal en todas sus formas.




Discrepancias en temas sociales:
Finalmente, el movimiento también se vio afectado por disputas internas sobre cuestiones sociales.
Si bien algunos miembros estaban abiertos a políticas sociales progresistas, otros se oponían firmemente a cualquier forma de cambio social.
Existieron divergencias en temas como la inmigración, el multiculturalismo, la identidad cultural,la homosexualidad y la política exterior.
Los "paleos" estaban resentidos con los libertarios que apoyaban el aborto y expresaban su apoyo a los derechos de las mujeres,
lo que llevó a más diferencias y debates.
Muchos libertarios criticaron la filosofía del paleolibertarismo que se centraba en el "racialismo, atacar a los homosexuales y atacar a los extranjeros".
Este vínculo percibido entre paleolibertarianismo y racismo alienó a muchos libertarios, que deseaban distanciarse de esta mentalidad.


Rothbard y sus asociados hicieron alianzas estratégicas con grupos conservadores, a veces respaldando posturas que alienaban a la comunidad libertaria en general,
como en temas de inmigración y normas culturales. A medida que avanzaba la década de 1990, estas alianzas y las posturas relacionadas adoptadas por el movimiento provocaron divisiones
entre quienes deseaban mantener un enfoque purista libertario y quienes abrazaban los elementos paleoconservadores.



Estas y otras cuestiones provocaron finalmente la disolución del movimiento.
En conclusión, el experimento paleolibertario tuvo una vida corta y enfrentó desafíos significativos debido a diferencias en ideología, objetivos y cuestiones sociales.
Estas disputas fundamentales condujeron en última instancia al colapso del movimiento, a pesar de los esfuerzos tanto de Rothbard como de Rockwell por mantenerlo.
En su intento de formar esta alianza, Rothbard estaba dispuesto a trabajar con grupos que otros libertarios podrían considerar controvertidos, incluidos algunos abiertamente supremacistas. Esta disposición a asociarse con figuras y grupos extremos ha sido objeto de crítica y controversia dentro del movimiento libertario
A pesar de su promesa inicial, el movimiento no pudo superar estos desafíos internos y finalmente no logró establecerse como una fuerza política duradera.
Con el tiempo, quedó claro que la combinación de libertad económica libertaria acérrima con valores sociales conservadores no era lo
suficientemente coherente como para sostener un movimiento unificado.
 

¿El paleolibertarismo es contradictorio?

El paleolibertarismo es una corriente libertariana que fue impulsada por los anarcoliberales estadounidenses Murray Rothbard y Lew Rockwell a finales del siglo XX, en vísperas del colapso de la Unión Soviética. Ligado al movimiento libertario y la Escuela Económica Austriaca, esta postura libertariana defiende que el proyecto económico desregulacionista y librecambista característico de las posturas libertarianas, ha de venir acompañado de una visión conservadora en el ámbito cultural. Esta corriente, surgió como reacción al progresismo y la defensa de las libertades socio-culturales, que en muy buena medida ya había calado totalmente en la idiosincrasia occidental desde los años 60.
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En términos puramente electoralistas, Rothbard y Rockwell impulsaron esta corriente con el fin de atraer hacia la órbita libertarian, mediante técnicas demagógicas, a los votantes conservadores del Partido Republicano, siendo conscientes de que mediante planteamientos progresistas, estos votantes jamás simpatizarían con el Partido Libertario Estadounidense. Además, se aproximaron a planteamientos reaccionarios e incluso fundamentalistas, al considerar que estas corrientes políticas contribuirían a desestabilizar el sistema político estadounidense, dejando espacio para que sus ideales libertarianos pudiesen emerger. Esta estrategia política quedó reflejada por Rothbard en su obra: Populismo de derecha: una estrategia para el movimiento paleo. Ahora bien, las principales cabezas del libertarianismo (tanto anarcocapitalistas como minarquistas) no impulsaron esta corriente conservadora como mera estrategia electoralista, la realidad de fondo es que todos estos pensadores libertarianos, como los ya mencionados Murray Rothbard y Lew Rockwell, así como otros como Hans-Hermann Hoppe, eran conservadores, y contrarios por tanto, a la libertad social y cultural de las personas.
Para los paleolibertarianos el progresismo, al que siempre han intentado asociar con el marxismo y el colectivismo, supone un ataque hacia los valores de la sociedad occidental cristiana, acusando incluso a los libertarianos progresistas de ser partícipes de este ataque. Pero es más, el progresismo no solo supone un ataque según estos autores a la civilización occidental cristiana sino incluso a la propia realidad natural. Según una cita literal de Lew Rockwell:
Los libertarios tienden a ignorar la tarea esencial de la familia en formar a la persona responsable. La familia tradicional (que deriva de la ley natural) es la unidad básica de la sociedad libre y civilizada.
Es decir según Lew Rockwell la familia tradicional deriva de la ley natural y por tanto atentar contra esta, supone atentar contra la ley natural. Esto evidentemente es un disparate, los seres humanos no podemos violar los leyes naturales del universo y por tanto cualquier acción que podamos llevar a cabo es natural. Este razonamiento, del que ya he hablado en muchas ocasiones recibe el nombre de falacia naturalista, y presenta un papel central en la ideología paleolibertaria. Esta falacia consiste en justificar una determinada ideología atendiendo a que dicha ideología representa una supuesta realidad natural: El libre mercado es positivo puesto que refleja la realidad natural de las personas, la familia tradicional es la única acorde a la naturaleza humana, llevar falda si eres hombre no es natural…
Este razonamiento, que tal y como ya he dicho desde del punto de vista de las ciencias naturales es ridículo, no tiene como origen aquello que se considera natural desde un punto de vista científico o empírico, sino aquello que se considera natural acorde a los dogmas de una determinada religión. Es decir, aquello, que según los designios de una supuesta deidad, es natural. Lo natural no deja de ser un mito según esta visión: una cuestion de fe.

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Por tanto, el paleolibertarismo es una corriente libertariana que defiende un modelo exento de regulaciones estales en el ámbito económico y la imposición de una moral conservadora en el ámbito cultural, moral, que según los paleolibertarios está en consonancia con una supuesta realidad natural, pero que es en realidad, un imaginario colectivo dependiente de la fe.
La aparente gran contradicción que presenta el paleolibertarismo es la de tratar de combinar su supuesta posición política ácrata y libertaria, con una posición conservadora en el ámbito socio-cultural.
Los paleolibertarios, justifican está aparente contradicción dotando al concepto de conservadurismo de la concepción descrita anteriormente. El conservadurismo según ellos, no es una ideología que busca imponer una determinada cosmovisión a la sociedad de manera autoritaria, sino una visión, que desde un punto de vista esencialista, aboga por mantener un orden acorde a la aparente realidad natural de las cosas. Para los conservadores, las posturas progresistas, desde una óptica constructivista, existencialista o incluso nihilista, consideran que no existe dicho orden natural. Esta visión es la que refleja, por ejemplo, Tomás de Gentilhombre probablemente el canal de Youtube paleolibertario más influyente, por lo menos, en los países de habla hispana.

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En la visión del espectro político de Gentilhombre el eje político y el eje social quedan totalmente separados. Siendo por tanto compatible tener posiciones conservadoras y ácratas.
Desde mi punto de vista este planteamiento no tiene sentido por todo lo expuesto previamente: Lo que los conservadores denominan realidad natural no deja de ser un imaginario colectivo es decir, un conjunto de valores que culturalmente ha adoptado una sociedad pero que son tan naturales como cualquier otros valores que pudieran haber adoptado. Y si el conservadurismo exclusivamente permite la existencia de eso valores necesariamente se tiene que estar ejerciendo una fuerza de coacción sobre todos aquellos miembros de la sociedad disidentes. Históricamente el autoritarismo ha sido siempre conservador, en tanto que el conservadurismo es una herramienta para la dominación de las personas: si se impone un determinado dogma social (mediante el estado o sin este) se está limitando la capacidad para pensar libremente y cuestionar la realidad existente, el sueño de todo déspota que quiere mantener una estructura de poder vertical que le beneficie. No hay ni un solo dictador que no haya impuesto por la fuerza dogmas sociales: monarcas babilonios, emperadores romanos, reyes medievales cristianos, califas musulmanes, Jarls noruegos, sultanes otomanos, dictadores marxistas-leninistas y dictadores afines al libre mercado…
Por otro lado, los paleolibertarios, en el momento en el que abogan por prohibir el matrimonio homosexual o la eutanasia en las sociedades modernas, necesitarían de una fuerza política que garantizase que nadie violara su ideal ley natural. Esto supone directamente una forma de coacción política por mucho que no exista un estado. Me parece curioso por ejemplo, que anarcocapitalistas conservadores como el profesor Miguel Anxo Bastos, la figura más importante dentro del paleolibertarismo español, se opongan a la existencia de un estado moderno centralizado pero luego defiendan estructuras políticas como las que existieron en el Papado o en el Sacro Imperio Romano Germánico durante la Edad Media.

[1]
¡Cómo si en los Estados Pontificios o en los Estados feudales del Sacro Imperio existiesen relaciones de poder menos verticales y represivas que las que actualmente existen en los estados-nación contemporáneos!

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Miguel Anxo Bastos
En conclusión, desde mi punto de vista, el paleolibertarianismo es totalmente incompatible con la visiones ácratas, anarquistas y libertarias. Pues en efecto, si se intanta combinar el conservadurismo y el anarquismo, comienzan a emerger contradicciones. El conservadurismo ha estado históricamente ligado siempre al autoritarismo, el enemigo acérrimo de todo anarquista, y en consecuencia, el paleolibertarismo es una ideología contradictoria en sí misma cuyo antiestatismo tiene un origen exclusivamente económico, no político.

Pero hay otra contradicción, más irónica, que afecta al paleolibertarismo y que en realidad atraviesa como una flecha a todas las ideologías liberal-conservadoras, que tratan de combinar la globalización económica y la apertura de los mercados con el mantenimiento de los símbolos y dogmas tradicionales de cada nación. El libre mercado y el comercio internacional debilitan los símbolos e identidades nacionales. Cuando Lew Rockwell acusa al marxismo cultural y al ecologismo neopagano de la destrucción de la civilización occidental cristiana no está siendo consciente de que el verdadero asesino de los símbolos occidentales ha sido su tan amado capitalismo. El intercambio de mercancías entre diferentes regiones del mundo viene necesariamente acompañado del intercambio de ideas y valores distintos a los propios, que a su vez, contribuyen a debilitar las idiosincrasias nacionales. Y no solo eso. Un capitalista inteligente, siempre intentará diversificar sus productos desde un punto de vista cultural, para poder atraer a una mayor cantidad de clientes potenciales, y maximizar así los beneficios de la empresa.
Son mucho más coherentes, por tanto, pensadores liberal-libertarios progresistas como Antonio Escohotado o Juan Ramón Rallo cuya defensa del libre mercado viene acompañada con la defensa de las libertades individuales en aspectos sociales y culturales. La tan arraigada relación entre liberales económicos y conservadores sociales está muy probablemente condenada a un final trágico. Mientras los conservadores pierden el tiempo acusando al marxismo y a la izquierda de haber acabado con los viejos valores morales de este mundo, no son conscientes de las puñaladas qué día tras día el capitalismo les clava por la espalda. En definitiva, un amor trágico.
 
Recordar que Murray Rothbard es el fundador del LIBERTARISMO al final termino decepcionado de su creación porque se lleno de gente de mal vivir, entre adictos, hippies e indeseables.

Por eso a finales de su vida o finales de los años 80 funda el Paleolibertarismo, buscando eliminar los errores que había cometido con el Libertarismo, pero la realidad es que un paleolibertario es un liberal.
 

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