rickycardo1
Miembro de plata
Derrotados por tener un general gotoso indeciso, pero despues de vengaron degollando y destruyendo su bazar mercado que era la joya., fue tan grave como derrota contra zulues, derrota contra sudaneses de Gordon, derrota contra Japoneses en Singapur.
Ocuparon afganistan por la AMENAZA RUSA pregonada por sus estrategas guerreristas, parecido a lo que dice trompetas ahora y sus genios paranoicos.
De los 16 mil britanicos y cipayos ,solo quedo uno solo, yo otros fueron rehenes.
La derrota británica en Afganistán (1841-1842) durante la Primera Guerra Anglo-Afgana
fue un desastre militar donde una insurrección en Kabul obligó a la retirada de unos 16,500 efectivos británicos e indios. Casi la totalidad de la columna fue masacrada en enero de 1842 por guerreros afganos durante la retirada hacia Jalalabad, representando una gran humillación para el Imperio Británico.
Puntos Clave del Desastre:
www.abc.es
El 2 de noviembre de 1841, una muchedumbre se congregó en torno a la residencia en Kabul de Alexander Burnes y a la tesorería británica en la ciudad. La turba asesinó a todos los europeos que encontró en las calles y terminó confluyendo en la casa del aventurero y diplomático escocés, que se había hecho célebre narrando en Londres las exóticas delicias del país asiático y ahora ejercía de asesor político durante la ocupación británica .
Burnes se creía respetado por la población. En un principio se había mostrado contrario a que el Imperio británico interviniera directamente en la política doméstica, pero cuando se produjo la ocupación británica del país no dudó en sumarse a la legión de estómagos agradecidos que conformó la gigantesca expedición que ocupó Afganistán en 1839. Presumía, además, de tener un buen instinto político quien en verdad era un iluso: los habitantes de Kabul le tenían por un demonio que no había dejado de deshonrar a sus mujeres desde que puso pie en el país. Lo detestaban por su agitada vida privada, tanto como para quemar y saquear su casa y despedazarlo en un improvisado arranque de ira. «Las espadas afiladas de 200 valientes afganos redujeron su cuerpo a jirones de hueso», apuntó un cronista local. En cualquier caso, no fue el único desengañado de la Primera Guerra Anglo-Afgana , una derrota insólita en un tiempo en el que los ejércitos coloniales controlaban medio planeta con puño de hierro.
Como explica William Dalrymple en «El retorno de un rey», editado en español por Desperta Ferro , el gobernador de la India tomó la decisión de restaurar en el trono a Shah Shuja y ocupar el país –conocido como la tumba de los imperios desde los tiempos de Alejandro Magno – temiendo la influencia de los rusos en la zona persa y sus ambiciones sobre Afganistán. Los británicos manejaban información poco precisa sobre la posición de Dost Mohammad, el representante de la dinastía de los Barakzais que había derrocado, en 1826, a Shah Shuja, de la dinastía de los Sadozais. Antes de intervenir los extranjeros, el país vivía un momento de equilibrio entre nobles y tribus gracias a la fortaleza de Dost Mohammad, que, además, se mostraba más favorable al Imperio británico que al ruso. Meterse de lleno en aquellas aguas pantanosas fue una temeridad y un desconocimiento total de cómo funcionaba el país.
REPRESALIA:
La destrucción de Kabul y su histórico bazar en 1842 fue una acción de represalia británica durante la Primera Guerra Anglo-Afgana, tras la desastrosa retirada de su ejército. Las tropas británicas quemaron el famoso bazar Char-Chatta y partes de la ciudad antes de abandonar Afganistán, marcando una de las peores derrotas del Imperio Británico
.
Ocuparon afganistan por la AMENAZA RUSA pregonada por sus estrategas guerreristas, parecido a lo que dice trompetas ahora y sus genios paranoicos.
De los 16 mil britanicos y cipayos ,solo quedo uno solo, yo otros fueron rehenes.
La derrota británica en Afganistán (1841-1842) durante la Primera Guerra Anglo-Afgana
fue un desastre militar donde una insurrección en Kabul obligó a la retirada de unos 16,500 efectivos británicos e indios. Casi la totalidad de la columna fue masacrada en enero de 1842 por guerreros afganos durante la retirada hacia Jalalabad, representando una gran humillación para el Imperio Británico.
Puntos Clave del Desastre:
- La Revuelta (Noviembre 1841): Tras ocupar Kabul en 1839 para reinstalar a Shah Shuja, la población se rebeló contra la ocupación británica en noviembre de 1841, sitiando sus posiciones.
- La Retirada (Enero 1842): Ante la insostenible situación, el mando británico acordó retirarse. El 6 de enero de 1842 comenzó una marcha de 16,500 personas (militares y civiles) hacia la India a través de montañas nevadas.
- La Masacre: Durante la retirada, la caravana fue atacada constantemente por guerreros afganos. De los miles que partieron, solo un sobreviviente europeo llegó inicialmente a Jalalabad el 13 de enero, siendo conocido este episodio como la "Marcha de la Muerte".
- Consecuencias: El conflicto demostró la fragilidad de la expansión británica en Asia Central y dañó gravemente su imagen de invencibilidad, obligándoles a retirarse temporalmente de Afganistán antes de regresar en una campaña de castigo.
La humillación británica en 1842 por su prepotencia en Afganistán: la cruel tumba de los imperios
Del gigantesco ejército enviado por el Imperio británico a la ocupación del país asiático regresaron un escaso puñado de supervivientes harapientos dos años después
El 2 de noviembre de 1841, una muchedumbre se congregó en torno a la residencia en Kabul de Alexander Burnes y a la tesorería británica en la ciudad. La turba asesinó a todos los europeos que encontró en las calles y terminó confluyendo en la casa del aventurero y diplomático escocés, que se había hecho célebre narrando en Londres las exóticas delicias del país asiático y ahora ejercía de asesor político durante la ocupación británica .
Burnes se creía respetado por la población. En un principio se había mostrado contrario a que el Imperio británico interviniera directamente en la política doméstica, pero cuando se produjo la ocupación británica del país no dudó en sumarse a la legión de estómagos agradecidos que conformó la gigantesca expedición que ocupó Afganistán en 1839. Presumía, además, de tener un buen instinto político quien en verdad era un iluso: los habitantes de Kabul le tenían por un demonio que no había dejado de deshonrar a sus mujeres desde que puso pie en el país. Lo detestaban por su agitada vida privada, tanto como para quemar y saquear su casa y despedazarlo en un improvisado arranque de ira. «Las espadas afiladas de 200 valientes afganos redujeron su cuerpo a jirones de hueso», apuntó un cronista local. En cualquier caso, no fue el único desengañado de la Primera Guerra Anglo-Afgana , una derrota insólita en un tiempo en el que los ejércitos coloniales controlaban medio planeta con puño de hierro.
Una intervención evitable
Como explica William Dalrymple en «El retorno de un rey», editado en español por Desperta Ferro , el gobernador de la India tomó la decisión de restaurar en el trono a Shah Shuja y ocupar el país –conocido como la tumba de los imperios desde los tiempos de Alejandro Magno – temiendo la influencia de los rusos en la zona persa y sus ambiciones sobre Afganistán. Los británicos manejaban información poco precisa sobre la posición de Dost Mohammad, el representante de la dinastía de los Barakzais que había derrocado, en 1826, a Shah Shuja, de la dinastía de los Sadozais. Antes de intervenir los extranjeros, el país vivía un momento de equilibrio entre nobles y tribus gracias a la fortaleza de Dost Mohammad, que, además, se mostraba más favorable al Imperio británico que al ruso. Meterse de lleno en aquellas aguas pantanosas fue una temeridad y un desconocimiento total de cómo funcionaba el país.
REPRESALIA:
La destrucción de Kabul y su histórico bazar en 1842 fue una acción de represalia británica durante la Primera Guerra Anglo-Afgana, tras la desastrosa retirada de su ejército. Las tropas británicas quemaron el famoso bazar Char-Chatta y partes de la ciudad antes de abandonar Afganistán, marcando una de las peores derrotas del Imperio Británico
.
- El contexto (enero 1842): Tras una ocupación inestable, unos 16,500 efectivos británicos y sus seguidores iniciaron una retirada desde Kabul hacia Jalalabad, siendo masacrados por tribus afganas en un gélido invierno, con un único sobreviviente, William Brydon.
- La represalia (otoño 1842): Un "Ejército de Retribución" británico regresó a Kabul para vengar la humillación, liberando prisioneros y destruyendo infraestructura clave antes de la retirada definitiva.
- Destrucción del Bazar: El bazar Char-Chatta, el centro comercial más importante de la ciudad construido en el siglo XVII, fue destruido por el general británico Pollock para dejar una huella duradera de castigo por la muerte del enviado británico, William Macnaghten.
- Destrucción del Bazar: En octubre de 1842, como acto final de venganza, Pollock ordenó volar el Char-Chatta (bazar cubierto) de Kabul, un centro comercial histórico construido en el siglo XVII.
- Saqueos y Destrucción Generalizada: Aunque el objetivo principal era castigar a los líderes afganos, las tropas británicas, en un acto de falta de disciplina, saquearon y quemaron varias partes de la ciudad, incluyendo zonas residenciales y otros mercados.
- Consecuencias: La ciudad sufrió grandes daños y su economía comercial quedó arruinada. Tras la destrucción, las fuerzas británicas liberaron a los prisioneros tomados durante la retirada y se retiraron hacia la India, finalizando la Primera Guerra Anglo-
- Resultado: Aunque los británicos recuperaron Kabul momentáneamente, la guerra resultó en un fracaso estratégico, obligándolos a reconocer la autoridad de Dost Mohammad Khan y abandonando cualquier intento de controlar Afganistán en ese momento.