Si antes era con un kilito de arroz y un kilito de carne podrida ahora con toda la plata que hay, la derecha puede hacer puentes, carreteras, hospitales, aeropuertos, colegios, comisarías y llevar luz, agua y desagüe, internet... y ahí si que se revienta la izquierda. Porque el pezuñento y el indio podrán ser todo lo resentidos sociales que quieran por culpa de la narrativa pero cuando vean las obras que pueden pueden tocar con las manos y los servicios de los que puedan disfrutar, VAN A CAMBIAR SU FORMA DE PENSAR Y SU VOTO.
Porque se van a dar cuenta que era la izquierda quien no quería hacer las obras a propósito, para tener el argumento de la pobreza y el atraso, para echarle la culpa a Lima y así seguir cojudeando emocionalmente como Curwen cojudea a la gente con su "pobre de derecha" o "ubícate marrón", para ganar elecciones.
LADRILLO MATA RELATO.