LAS ORDENANZAS BÍBLICAS SON ANACRONISMOS ABSURDOS, plagado de falacias, incoherencias y contradicciones, que reflejan claramente la mente retorcida de sus autores.
Recuerda, Jesús no fue cristiano, ya que el cristianismo no existía en su época. Él profesaba y predicaba fervientemente el JUDAÍSMO, religión de todo israelita. Además, él no sabía leer ni escribir y alucinaba ser el mesías esperado, pero no tenía pruebas, por lo que fue considerado un charlatán por la jerarquía del judaísmo.
¿Qué dice Jesús en Lucas 14:26?
"Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo."
Está ordenanza de Jesús, qué contradice su propia ley de honrar a padre y madre, tiene múltiples interpretaciones en las cientos de sectas cristianas, que se detestan las unas a las otras por considerarse falsas, pero supongamos que significará: "Tienes que amar a Jesús antes que a tus seres más queridos", entonces, Jesús sería un dictador egocéntrico, egoísta, antiempático y déspota, que no sabe que el amor no está sujeto a mandato, ya que nadie puede amar a alguien que no da la cara, que solo chantajea con el infiernito y trata de sobornarte con el supuesto paraíso.
Un ser así no es Dios, sino un esquizofrénico desconcertante. Esta es una de miles de razones por la que él fue considerado traidor al pueblo israelita. Cristo fue ejecutado en la cruz por los romanos, presionados por los sacerdotes israelitas, porque la traición se condenaba así en el judaísmo y no fue como nos tratan de hacer creer los cristianos, para limpiar los pecados del mundo, ya que es un absurdo que alguien se haga responsable de las malas acciones de otros.
Me acuerdo de otra ordenanza terrible, que induce a la IMPUNIDAD y al SADISMO, Mateo 18:22 "Ama a tu enemigo y perdónalo hasta 70 veces 7", o sea, se tiene que amar al violador de niños y perdonarlo hasta 490 violaciones en cada una de sus víctimas, perverso ¿verdad?
Las ordenanzas de una ideología de masas tiene que estar escritas en forma sencilla, clara y precisa y no prestarse a múltiples interpretaciones antojadizas, ya que las mayorías no tienen el intelecto de un literato sofisticado, ni la de un experto descifrador de acertijos.
Ejemplo de una ordenanza sencilla, clara y precisa, que no se presta a múltiples interpretaciones: "No hagas a otro, lo que no quieres que hagan contigo." - Confucio 500 a.C. (a diferencia de Jesús, él si escribio libros.)