rickycardo1
Miembro de plata
No ropa china y barata que solo se bota,DICEN. LIBERTAD O REGULACION prohibicion????
MAS REGULACION? tambien contra su propaganda, influencers tubers y demas chismosos.
Francia está implementando medidas drásticas, incluyendo una ley "anti-Shein" aprobada casi unánimemente, para frenar la invasión de ropa barata de plataformas chinas (
Shein, Temu). Se busca combatir el impacto ambiental de la fast fashion y fomentar la sostenibilidad, imponiendo penalizaciones económicas y prohibiendo la publicidad de estas marcas.
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En Francia, la Asamblea Nacional está tramitando y va a debatir en los próximos días un proyecto de ley para tratar de poner freno a las compras en este tipo de tiendas online poniendo algún tipo de canon o coste adicional para que las empresas no vendan tan barato.
“Cuando compras en estos sitios, tienes que saber que contribuyes a una contaminación masiva del medio ambiente”, justificó a los medios Anne-Cécile Violland, diputada del partido Horizons —que forma parte de la coalición de Gobierno—, que ha presentado el proyecto en la Asamblea. “La sobreproducción de ropa que nos llega desde Asia, que contraviene las normativas medioambientales, es dramática. Necesitamos abordar el problema con medidas concretas”, justificó Violland en declaraciones recogidas por Le Figaro, donde apunta que no se va a por cadenas de origen chino, sino a modificar un modelo acelerado de producción y venta online.
¿Quién paga el daño medioambiental?
El ministro para la Transición Ecológica, Christophe Béchu, ha dado oxígeno al proyecto de ley, bajo la premisa de que quien contamina, paga. “Estas empresas obtienen beneficios pero dejan que los daños causados por su modelo de producción corran a cargo de los recursos públicos”, aseguró el lunes Béchu, que forma parte de la misma formación política. Al mismo tiempo, abogó por algún tipo de bonificación para las empresas que sí desarrollan un modelo productivo responsable.
En este caso, el Gobierno habla de pasar de la moda de consumo rápido a otro modelo que sea más sostenible. Pero el proyecto también tiene otro componente: defender a la industria local. “El problema se limita a unas pocas plataformas, que no tienen presencia en Francia, y cuyo número de referencias es alarmante”, destacó el ministro Béchu. “Es una cuestión de soberanía económica y de reconstrucción de una industria textil francesa”, argumentó.
La formación política que defiende la propuesta, que aún está en sus primeros pasos parlamentarios, asegura que no se trata de poner el foco en unas empresas en concreto. Sin embargo, el proyecto de ley sí pone ejemplos ligados a compañías a las que señala con su nombre. Por ejemplo, indica que Shein comercializa en su web, cada día, 7.200 artículos nuevos y que la oferta comercial total que pone a disposición de sus clientes alcanza las 470.000 referencias. Shein ya ha contestado a este proyecto de ley y ha enviado un comunicado a la agencia AFP en el que asegura que su modelo de negocio es “fundamentalmente diferente al de la fast fashion” y que sigue “las mejores prácticas internacionales en materia de desarrollo sostenible y compromisos sociales”.
En cuanto a ese canon que el proyecto plantea imponer —en teoría a las empresas, no a los clientes— la propuesta justifica que serviría para compensar el impacto medioambiental de las prendas. También, que serían progresivas y que el año que serviría como disuasorio no es inmediato, porque fija en el calendario 2030 como el momento en el que ese canon podría llegar a alcanzar los 10 euros por artículo o alcanzar hasta el 50% del precio de venta. “Se trata de proceder como lo hacemos en otro campo, el del automóvil, (...) para cambiar verdaderamente las prácticas de los productores, así como el comportamiento de compra de los consumidores”, indica el texto, según las informaciones publicadas por los medios franceses.
MAS REGULACION? tambien contra su propaganda, influencers tubers y demas chismosos.
Francia está implementando medidas drásticas, incluyendo una ley "anti-Shein" aprobada casi unánimemente, para frenar la invasión de ropa barata de plataformas chinas (
Shein, Temu). Se busca combatir el impacto ambiental de la fast fashion y fomentar la sostenibilidad, imponiendo penalizaciones económicas y prohibiendo la publicidad de estas marcas.
Francia quiere acabar con la ropa barata de Shein: "Cuando compras, contribuyes a contaminar de forma masiva"
La Asamblea Nacional va a debatir un proyecto de ley para poner un tipo de canon a las cadenas de 'fast fashion' por cada prenda que vendan, que puede llegar a 10 euros en 2030
“Cuando compras en estos sitios, tienes que saber que contribuyes a una contaminación masiva del medio ambiente”, justificó a los medios Anne-Cécile Violland, diputada del partido Horizons —que forma parte de la coalición de Gobierno—, que ha presentado el proyecto en la Asamblea. “La sobreproducción de ropa que nos llega desde Asia, que contraviene las normativas medioambientales, es dramática. Necesitamos abordar el problema con medidas concretas”, justificó Violland en declaraciones recogidas por Le Figaro, donde apunta que no se va a por cadenas de origen chino, sino a modificar un modelo acelerado de producción y venta online.
¿Quién paga el daño medioambiental?
El ministro para la Transición Ecológica, Christophe Béchu, ha dado oxígeno al proyecto de ley, bajo la premisa de que quien contamina, paga. “Estas empresas obtienen beneficios pero dejan que los daños causados por su modelo de producción corran a cargo de los recursos públicos”, aseguró el lunes Béchu, que forma parte de la misma formación política. Al mismo tiempo, abogó por algún tipo de bonificación para las empresas que sí desarrollan un modelo productivo responsable.
En este caso, el Gobierno habla de pasar de la moda de consumo rápido a otro modelo que sea más sostenible. Pero el proyecto también tiene otro componente: defender a la industria local. “El problema se limita a unas pocas plataformas, que no tienen presencia en Francia, y cuyo número de referencias es alarmante”, destacó el ministro Béchu. “Es una cuestión de soberanía económica y de reconstrucción de una industria textil francesa”, argumentó.
La formación política que defiende la propuesta, que aún está en sus primeros pasos parlamentarios, asegura que no se trata de poner el foco en unas empresas en concreto. Sin embargo, el proyecto de ley sí pone ejemplos ligados a compañías a las que señala con su nombre. Por ejemplo, indica que Shein comercializa en su web, cada día, 7.200 artículos nuevos y que la oferta comercial total que pone a disposición de sus clientes alcanza las 470.000 referencias. Shein ya ha contestado a este proyecto de ley y ha enviado un comunicado a la agencia AFP en el que asegura que su modelo de negocio es “fundamentalmente diferente al de la fast fashion” y que sigue “las mejores prácticas internacionales en materia de desarrollo sostenible y compromisos sociales”.
En cuanto a ese canon que el proyecto plantea imponer —en teoría a las empresas, no a los clientes— la propuesta justifica que serviría para compensar el impacto medioambiental de las prendas. También, que serían progresivas y que el año que serviría como disuasorio no es inmediato, porque fija en el calendario 2030 como el momento en el que ese canon podría llegar a alcanzar los 10 euros por artículo o alcanzar hasta el 50% del precio de venta. “Se trata de proceder como lo hacemos en otro campo, el del automóvil, (...) para cambiar verdaderamente las prácticas de los productores, así como el comportamiento de compra de los consumidores”, indica el texto, según las informaciones publicadas por los medios franceses.