En noviembre último, Provid replanteó proyección inicial de envíos de uva de mesa peruana. Región norte ya evidencia un descenso en las exportaciones de la vid.
Provid en su última proyección ha estimado un total de 64 millones de cajas enviadas para la campaña 2023-2024.
A tres meses de culminar la campaña de exportación de uva de mesa peruana 2023-2024, las perspectivas no son positivas e incluso se anticipa caídas de más del 10% en comparación a la experiencia anterior; ello, a consecuencia de los cambios climáticos que han afectado el proceso productivo de la vid. Así, aunque inicialmente se ha experimentado un engañoso inicio de temporada con volúmenes importantes, el verdadero impacto sobre la producción se vería en el tramo final.
El gerente general de la Asociación de Productores de uva de mesa del Perú (Provid), Alejandro Cabrera, indicó que la campaña —que inició en agosto último y se extiende normalmente a abril— al cierre de diciembre del 2023, experimentó envíos de 47.2 millones de cajas de 8.2 kilogramos, en relación al cierre del 2022, cuando las exportaciones alcanzaron las 41.2 millones de cajas.
“Hemos tenido diversos fenómenos (ciclón Yaku y fenómeno de El Niño) que adelantaron cerca de 25 días la temporada, lo que a su vez ha provocado que el volumen de las semanas picos se anticiparan. Sin embargo, en el total sí evidenciamos una caída en los envíos de la zona norte y sur del país”, explicó.
Cabrera indicó, por ejemplo, que la región norte, donde prácticamente la campaña de uva está terminada, al cierre del año pasado, mostraba en el global una caída en sus envíos de un poco más del 30%; ello, pese a que inicialmente, las exportaciones mostraron un buen performance por el adelanto de los picos de envío de la zona norte en noviembre.
Al respecto, Provid realizó dos proyecciones de envío de uva de mesa peruana para la campaña 2023-2024. La primera fue de agosto último y concluía con un estimado de 72 millones de cajas exportadas, mientras que la segunda fue ajustada en noviembre con un total de 64 millones de cajas.
“En la campaña 2022-2023 se enviaron 71.4 millones de cajas de 8.2 kilogramos, teniendo como base ello, la última proyección que hicimos ya estimaba una caída de 10%. Ahora estamos levantando información con los productores porque prevemos que la caída será mayor”, indicó.
¿Quiénes ganan y pierden?
El representante de Provid sostuvo que ante un menor volumen de uva de mesa definitivamente son los productores y exportadores los que se perjudican. Son más de 120 empresas las que exportan en la presente campaña.Sin embargo, un paliativo a la situación puede ser los buenos precios que ofrecen países como Estados Unidos, el cual es el principal destino de envíos con una representatividad de 46% al cierre de diciembre del 2023. Este país como consecuencia de un fenómeno natural también ha visto reducida su producción local de uva para esta temporada, por lo que su demanda de la vid fue mayor.
“La menor oferta local de Estados Unidos impulsó hacia arriba su demanda, por lo que en algunas semanas de la campaña el precio de la uva fue mejor que la de otros años. Este mayor precio puede compensar menos volumen”, explicó el experto.
A la vez, aclaró que la situación de Estados Unidos no se puede tomar como una premisa general, dado que es una situación temporal y no aplicable para todos los destinos de exportación.
Por el contrario, Cabrera destacó la ventaja que tienen países como Sudáfrica, Australia, Chile y Brasil como exportadores de uva que coinciden con la campaña peruana y; por ende, ante una menor oferta de uva nacional, despacharían mayores volúmenes en los países compradores de la vid.
“Por su ubicación, podemos concluir que Australia envía más a Asia, Sudáfrica a Europa; en tanto Chile y Brasil (igual que Perú) exportan más vid a Estados Unidos”, expresó.
Recambio varietal
Otro aspecto que resaltó Cabrera, es la necesidad de que los productores evalúen la migración a variedades de uva más fuertes ante los cambios climáticos, dado que frente a este tipo de fenómenos algunos tipos de vid son afectados en menor medida que otros.“Se deben pensar en estrategias para evitar que estos escenarios se repitan en esta medida. Actualmente, el 70% son variedades de uva licenciadas (más productivas, mejor sabor, entre otros), pero todavía hay un 30% tradicionales que podrían ser parte de un recambio varietal”, refirió.
Así, remarcó que si bien las variedades licenciadas también se han visto perjudicadas por los fenómenos climáticos, sucedió en menor medida que las tradicionales como Red Globe o Crimson. Entre las licenciadas figuran las Sweet Globe, Allison y Autumn Crisp.
Exportación de uva peruana con caída del 10% ¿Qué países se beneficiarán?
En noviembre último, Provid replanteó proyección inicial de envíos de uva de mesa peruana. Región norte ya evidencia un descenso en las exportaciones de la vid.
