Las pruebas también revelaron puntuaciones “muy elevadas” (entre el 1% más alto) de predisposición al autismo, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
Heinz Linge (al centro de la imagen), el asistente personal de Hitler, fue uno de los testigos que estuvo en el búnker de Hitler hasta el final y que pudo contar luego los detalles de lo ocurrido.
Un reciente estudio científico ha secuenciado por primera vez el genoma de Adolf Hitler, utilizando un fragmento de tejido impregnado con su sangre hallado en el sofá donde se suicidó en 1945. Los investigadores, liderados por la genetista Turi King de la Universidad de Bath, confirmaron que no existe evidencia de que Hitler tuviera un abuelo judío, desmintiendo así un rumor persistente durante su vida. El análisis mostró una clara concordancia genética con la línea masculina de su familia, lo que refuta la hipótesis de un origen judío en su ascendencia.
Además de aclarar este mito, el estudio reveló que Hitler probablemente padecía el síndrome de Kallmann, un trastorno caracterizado por bajos niveles de testosterona y asociado a condiciones como criptorquidia y micropene. Los resultados también corroboran documentos históricos que señalaban problemas en el desarrollo de sus órganos sexuales. Estas conclusiones aportan una nueva perspectiva sobre la salud del dictador, aunque los investigadores subrayan que tales condiciones médicas no explican sus decisiones políticas ni los crímenes cometidos.
El análisis genético también mostró puntuaciones muy elevadas de predisposición al autismo, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, situándolo dentro del 1% más alto en estos indicadores. Sin embargo, los expertos enfatizan que estas predisposiciones no determinan el comportamiento ni justifican las políticas genocidas que llevaron a la muerte de millones de personas durante el régimen nazi. El documental que presenta estos hallazgos, titulado “El ADN de Hitler: el perfil de un dictador”, será emitido por Channel 4 en el Reino Unido, ofreciendo una mirada inédita a la biología detrás de uno de los personajes más oscuros de la historia.
Adolfo Hitler: un equipo de investigadores “derriba el mito” de que su abuelo fuera judío
Adolf Hitler no tuvo ningún abuelo judío, según unos investigadores que analizaron un trozo de tejido impregnado con sangre del dictador nazi, que desmintieron ese rumor.
Era chipi taps.