Es la entrevista más chupapinga y vergonzosa de la Leiva. Entrevista propia de un burdel o night club. Un poco más y la Leiva se la chupa y le entrega el poto a la máquina.
Dizque culpa de Castillo y Dina. Allí está El Comercio lavando las caras.
Dizque culpa de Castillo y Dina. Allí está El Comercio lavando las caras.
