El suicida duro examen para ser funcionario mandarin en China desde siglos VII

rickycardo1

Miembro de plata
Registro
25 Abr 2025
Temas
1.166
Mensajes
4.164
Likes
649
Puntos
577
Ubicación
lima
Si copiaban algo era pena de muerte.Siempre exigentes asi es su cultura.

El Keju (examen Keju) fue el sistema de exámenes del servicio civil de China que seleccionó a los funcionarios del gobierno durante más de mil años, desde la dinastía Sui (605 d.C.) hasta su abolición en 1905. Diseñado como un sistema meritocrático, el Keju permitía el acceso de cualquier hombre talentoso y educado a puestos gubernamentales, sin importar su origen social, y se basaba en el dominio de los textos clásicos confucianos.

Tal y como explica National Geographic en su sección de historia, hay que remontarse al año 605 para encontrar un sistema de oposiciones que no tardó en popularizarse y que, a su vez, provocó más de un dolor de cabeza a los ciudadanos más modestos que aspiraban a un puesto mejor en la China imperial.

Hablamos del sistema ‘keju’, el cual fue implantado por la dinastía Sui y que pretendía ser algo basado en la meritocracia y que premiara a aquellos que demostraran conocimiento, talento y educación dentro de un régimen que ya de por sí era complicado para muchos ciudadanos.

Así funcionaba el ‘keju’, las oposiciones más duras del mundo​

El ‘keju’ hacía que quien quisiera pasar por las pruebas se viera obligado a estudiar durante años cientos y cientos de páginas, manuscritos y demás información. Durante tres días, los aspirantes eran encerrados en habitáculos diminutos y debían responder con destreza a cada una de las preguntas. Aquellas 72 horas marcarían el resto de sus vidas. En caso de aprobar, se podía aspirar a cuatro tipos de puestos: locales, regionales, altos cargos de la corte imperial o asesores imperiales.


Estas oposiciones comenzaban con exámenes a nivel local y se iban pasando fases hasta la ‘convocatoria’ en la capital, donde todos los que habían aprobado las anteriores se enfrentaban al momento más complicado. El temario era de lo más versátil: los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos del confucianismo, historia, poesía, caligrafía, y la temida redacción del ‘ensayo de ocho patas’, una composición rígidamente estructurada que demostraba erudición y habilidad retórica.

En caso de copiar, el castigo podría suponer la muerte. Además, durante la prueba, no se permitía salir hasta haber finalizado y, de hecho, debían llevar sus propios orinales improvisados para aguantar las largas horas encerrados.
 

Últimos mensajes

Atrás
Arriba