Quartz segundo
Miembro maestro
El segundo ejemplar completamente fabricado con componentes nacionales del avión MC‑21‑310 realizó su vuelo inaugural en el emplazamiento de producción de Yakovlev Design Bureau, en Irkutsk. Este lote representa un hito en la búsqueda de Rusia por alcanzar la independencia tecnológica en su industria aeronáutica. Durante el vuelo se evaluaron los motores autóctonos PD‑14 y un sistema completo de aviónica nacional. El éxito del ensayo valida la fiabilidad de los sistemas rusos instalados y marca un paso decisivo hacia la certificación y producción en serie del modelo.
Inicialmente, el programa MC-21 se proyectó como un competidor directo de los modelos de gama media-lanzadera de las familias Boeing 737 MAX y Airbus A320 neo, con eficiencia de combustible mejorada, mantenimiento más sencillo y autonomía en materiales compuestos. Sin embargo, tras las sanciones occidentales a Rusia a partir de 2014 y luego con mayor intensidad desde 2022, el proyecto debió replantear su arquitectura con el objetivo de sustituir todos los elementos de origen extranjero.
Entre los logros técnicos más destacados figuran la integración de alas de composite desarrolladas en Rusia —antes dependientes de importaciones— y casi todos los sistemas críticos del avión (motor, tren de aterrizaje, frenos, aviónica) rediseñados y fabricados en el país. Esta transformación industrial se completó en menos de una década.
La certificación del avión, cuya entrada en producción en serie ya se encuentra en marcha, está prevista para completarse hacia finales de 2026. Una vez obtenida aprobación, las prestaciones del MC-21 permitirían a las aerolíneas rusas desplegarlo tanto en rutas domésticas como internacional de media distancia.
Más allá del avión en sí, este hito simboliza un esfuerzo estratégico mayor: la construcción de un ecosistema aeronáutico totalmente integrado en Rusia, que abarca el diseño, fabricación, montaje y certificación, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros y reforzando la soberanía tecnológica nacional. En ese sentido, el vuelo de este segundo prototipo puede considerarse como el comienzo de una nueva fase para la aviación civil rusa.