rickycardo1
Miembro de plata
Existio o no?
El Punchao era la representación solar más importante en el templo de Qorikancha, una waka con figura antropomorfa que servía como receptáculo para guardar las cenizas de los corazones de los gobernantes incas. Desafortunadamente, en la actualidad no existe ninguna representación gráfica o escultórica científicamente validada que nos permita reconstruir su aspecto original. Este estudio tiene como objetivo proponer un diseño escultórico para la waka solar Punchao, basado en una exhaustiva investigación que se apoya en la revisión de seis crónicas y documentos de los siglos XVI y XVII.
Cristian Alarcón Ismodes,
Magíster en Museología y Gestión Cultural por la Universidad Ricardo Palma y licenciado en Artes Visuales por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Creador audiovisual y artista plástico merecedor de diferentes premios y becas, como la Beca Iberoamericana de Creación Artística de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Casa de Velázquez. Se especializa en la creación y desarrollo de proyectos museográficos y audiovisuales, trabajando con museos peruanos como el Museo de Arte de Lima (MALI), el Museo Nacional del Perú (MUNA), el Museo del Banco Central de Reserva del Perú (MUCEN), el Museo Amano, el Museo Inkariy, entre otros.
https://jabenito.blogspot.com/2016/07/punchao-idolo-del-sol-segun-el-p-jose.html
"Otro templo y adoratorio aun muy mas principal hubo en el Perú, que fué en la ciudad del Cúzco, adonde es ahora el Monasterio de Santo Domingo; y en los sillares y piedras del edificio, que hoy dia permanecen, se echa de ver que fuese cosa muy principal. Era este templo como el Panteón de los Romanos, cuanto á ser casa y morada de todos los dioses. Porque en ella pusieron los Reyes Incas los dioses de todas las provincias y gentes que conquistaron, estando cada Idolo en su particular asiento, y haciéndole culto y veneración los de su provincia con un gasto excesivo de cosas que se traían para su ministerio; y con esto les parecía que tenian seguras las provincias ganadas, con tener como en rehenes sus dioses.
En esta misma casa estaba el Punchao, que era un Idolo del Sol, de oro finísimo, con gran riqueza de pedrería, y puesto al oriente con tal artificio, que en saliendo el Sol, daba, en él; y como era el metal finísimo, volvían los rayos con tanta claridad, que parecía otro Sol. Este adoraban los Incas por su dios, y al Pachayachachíc, que es el hacedor del Cielo. En los despojos de este templo riquísimo dicen, que un soldado[1] hubo aquella hermosísima plancha de oro del Sol; y como andaba largo el juego, la perdió una noche jugando. De donde toma origen el refrán que en el Perú anda de grandes tahúres, diciendo: juega el Sol, antes que nazca"

La llegada a estas tierras de un grupo de expedicionarios españoles al mando de Francisco Pizarro, quien mediante una hábil estratagema pudo capturar y ejecutar al usurpador Atahualpa en Cajamarca en 1533, propicio no solo la caída Imperio Inca (siendo integrado desde entonces a la Corona de Castilla) sino que también significó el final de su religión. Como sabéis, esta era politeísta y tenían varios templos donde adoraban a sus dioses, siendo el más importante de todos el famoso Coricancha, ubicado en el Cuzco, su capital imperial. Su fama provenía - tal como lo detallaron los primeros cronistas españoles que pudieron verla en todo su esplendor - en que todos los muros del imponente edificio hecho de piedra estaban recubiertos de gruesas planchas de oro. Asimismo todo lo que contenía en su interior, incluyendo el jardín donde tenían animales y plantas a tamaño real, estaban hechos del mismo metal precioso.
Resumen
El Punchao era la representación solar más importante en el templo de Qorikancha, una waka con figura antropomorfa que servía como receptáculo para guardar las cenizas de los corazones de los gobernantes incas. Desafortunadamente, en la actualidad no existe ninguna representación gráfica o escultórica científicamente validada que nos permita reconstruir su aspecto original. Este estudio tiene como objetivo proponer un diseño escultórico para la waka solar Punchao, basado en una exhaustiva investigación que se apoya en la revisión de seis crónicas y documentos de los siglos XVI y XVII.
Cristian Alarcón Ismodes,
Magíster en Museología y Gestión Cultural por la Universidad Ricardo Palma y licenciado en Artes Visuales por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Creador audiovisual y artista plástico merecedor de diferentes premios y becas, como la Beca Iberoamericana de Creación Artística de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Casa de Velázquez. Se especializa en la creación y desarrollo de proyectos museográficos y audiovisuales, trabajando con museos peruanos como el Museo de Arte de Lima (MALI), el Museo Nacional del Perú (MUNA), el Museo del Banco Central de Reserva del Perú (MUCEN), el Museo Amano, el Museo Inkariy, entre otros.
https://jabenito.blogspot.com/2016/07/punchao-idolo-del-sol-segun-el-p-jose.html
"Otro templo y adoratorio aun muy mas principal hubo en el Perú, que fué en la ciudad del Cúzco, adonde es ahora el Monasterio de Santo Domingo; y en los sillares y piedras del edificio, que hoy dia permanecen, se echa de ver que fuese cosa muy principal. Era este templo como el Panteón de los Romanos, cuanto á ser casa y morada de todos los dioses. Porque en ella pusieron los Reyes Incas los dioses de todas las provincias y gentes que conquistaron, estando cada Idolo en su particular asiento, y haciéndole culto y veneración los de su provincia con un gasto excesivo de cosas que se traían para su ministerio; y con esto les parecía que tenian seguras las provincias ganadas, con tener como en rehenes sus dioses.
En esta misma casa estaba el Punchao, que era un Idolo del Sol, de oro finísimo, con gran riqueza de pedrería, y puesto al oriente con tal artificio, que en saliendo el Sol, daba, en él; y como era el metal finísimo, volvían los rayos con tanta claridad, que parecía otro Sol. Este adoraban los Incas por su dios, y al Pachayachachíc, que es el hacedor del Cielo. En los despojos de este templo riquísimo dicen, que un soldado[1] hubo aquella hermosísima plancha de oro del Sol; y como andaba largo el juego, la perdió una noche jugando. De donde toma origen el refrán que en el Perú anda de grandes tahúres, diciendo: juega el Sol, antes que nazca"
PUNCHAO: El último dios Inca
La llegada a estas tierras de un grupo de expedicionarios españoles al mando de Francisco Pizarro, quien mediante una hábil estratagema pudo capturar y ejecutar al usurpador Atahualpa en Cajamarca en 1533, propicio no solo la caída Imperio Inca (siendo integrado desde entonces a la Corona de Castilla) sino que también significó el final de su religión. Como sabéis, esta era politeísta y tenían varios templos donde adoraban a sus dioses, siendo el más importante de todos el famoso Coricancha, ubicado en el Cuzco, su capital imperial. Su fama provenía - tal como lo detallaron los primeros cronistas españoles que pudieron verla en todo su esplendor - en que todos los muros del imponente edificio hecho de piedra estaban recubiertos de gruesas planchas de oro. Asimismo todo lo que contenía en su interior, incluyendo el jardín donde tenían animales y plantas a tamaño real, estaban hechos del mismo metal precioso.