Quartz segundo
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El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York se ha visto obligado a detener temporalmente sus operaciones de salida (ground stop) este viernes debido a la escasez de personal provocada por el cierre del Gobierno federal.
La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha informado en una alerta de la suspensión temporal de los despegues durante cerca de una hora y media. Además, el viento ha provocado otros retrasos de cerca de una hora que se han prolongado más en el tiempo. La agencia de Gestión de Emergencias de la Ciudad de Nueva York ha señalado en un comunicado que la escasez de controladores en el JFK ha provocado una interrupción de los despegues y que los que vuelos con destino a Nueva York han sido retenidos en sus aeropuertos de salida para evitar congestión aeroportuaria. Según ha xplicado, los retrasos y las cancelaciones han limitado las llegadas al aeropuerto a 36 aviones por hora.
En los otros aeropuertos de la zona metropolitana de Nueva York, Newark y LaGuardia, también se han registrado retrasos por la falta de personal y por el viento.
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ya advirtió este jueves, tras reunirse en la Casa Blanca con los consejeros delegados de American Airlines y United Airlines, de un posible colapso durante las fiestas si el cierre del Gobierno se extiende hasta la temporada alta de viajes del Día de Acción de Gracias y ha instado a los demócratas a proporcionar los votos necesarios para reabrir la Administración federal.
El cierre del Gobierno cumple un mes
El cierre del Gobierno federal, que entra en su trigésimo primer día, está amenazando el correcto funcionamiento del tráfico aéreo en gran parte de los aeropuertos del país, más aún cuando ya se ha alcanzado el plazo en el que debían recibir sus salarios y no han llegado debido a la falta de fondos.
De hecho, la semana pasada decenas de miles de funcionarios dejaron de cobrar, aunque continúan trabajando al ser fundamentales para la seguridad nacional. En esta categoría entran los controladores aéreos, por lo que deben continuar acudiendo a sus puestos de trabajo. Aun así, esta situación ha provocado que muchos de ellos no vayan a trabajar alegando problemas de salud.
En peor situación se encuentran 636.000 empleados federales considerados no esenciales, que fueron suspendidos de empleo y sueldo desde el primer día de cierre de la Administración federal.
El cierre del Gobierno es ya el segundo más largo de la historia, a falta de unos días de convertirse en el primero, que duró 35. Una de las principales razones por las que se reabrió el Gobierno entonces, entre 2018-2019 , fue por la escasez de controladores aéreos.