rickycardo1
Miembro de plata
Mas que el presuypuesto anual de Iran, y 6 veces el de peru. SUMAR BASES DESTRUIDAS POR 15 MIL MILLONS.
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El esfuerzo militar de Estados Unidos contra Irán ha tenido en su primera semana un coste gigantesco: más de 11.300 millones de dólares en apenas seis días de operaciones. La cifra, revelada por The New York Times a partir de una sesión informativa del Pentágono con miembros del Congreso, marca una de las tasas de gasto más altas registradas por Washington desde las invasiones de Irak y Afganistán.
Fuentes familiarizadas con el encuentro, citado por el diario, apuntan que el dato sigue siendo preliminar y que no incluye todavía los costes de refuerzo logístico, ampliación de plantillas o reposición de arsenales, elementos que podrían agregar varios miles de millones adicionales en las próximas semanas. La estimación, subrayan dichas fuentes, se limita a los gastos directos de la primera fase aérea iniciada el 28 de febrero junto a Israel, centrada en atacar nodos de mando, defensa antiaérea e infraestructuras estratégicas iraníes.
Hasta ahora, la referencia más citada procedía del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), que calculó que Estados Unidos había gastado unos 3.700 millones de dólares en las primeras 100 horas de la campaña, es decir, alrededor de 900 millones por día. Sin embargo, el cálculo interno del Departamento de Guerra duplica prácticamente esa cifra, con un promedio diario cercano a 1.900 millones a lo largo de la primera semana.
La disparidad refleja tanto la intensidad del volumen de misiones como el empleo de armamento de alta precisión en esta fase inicial, donde Washington buscaba demostrar capacidad de penetración y neutralizar rápidamente la estructura defensiva iraní. “Este tipo de campaña aérea, con objetivos de alta prioridad y fuerte presencia de defensas antiaéreas, exige misiones complejas, apoyos múltiples y el uso de armas de última generación”, explicaba al Washington Post un exoficial de la Fuerza Aérea.
EEUU gasta más de 11.000 millones en su primera semana de guerra con Irán y el Pentágono advierte de una alta tasa de consumo de municiones
En la campaña iraní, Washington ha apostado por un modelo completamente aeronaval, apoyado por bombarderos estratégicos B-2 y B-52, grupos de portaaviones en el mar Arábigo y sistemas de man ...
El esfuerzo militar de Estados Unidos contra Irán ha tenido en su primera semana un coste gigantesco: más de 11.300 millones de dólares en apenas seis días de operaciones. La cifra, revelada por The New York Times a partir de una sesión informativa del Pentágono con miembros del Congreso, marca una de las tasas de gasto más altas registradas por Washington desde las invasiones de Irak y Afganistán.
Fuentes familiarizadas con el encuentro, citado por el diario, apuntan que el dato sigue siendo preliminar y que no incluye todavía los costes de refuerzo logístico, ampliación de plantillas o reposición de arsenales, elementos que podrían agregar varios miles de millones adicionales en las próximas semanas. La estimación, subrayan dichas fuentes, se limita a los gastos directos de la primera fase aérea iniciada el 28 de febrero junto a Israel, centrada en atacar nodos de mando, defensa antiaérea e infraestructuras estratégicas iraníes.
Hasta ahora, la referencia más citada procedía del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), que calculó que Estados Unidos había gastado unos 3.700 millones de dólares en las primeras 100 horas de la campaña, es decir, alrededor de 900 millones por día. Sin embargo, el cálculo interno del Departamento de Guerra duplica prácticamente esa cifra, con un promedio diario cercano a 1.900 millones a lo largo de la primera semana.
La disparidad refleja tanto la intensidad del volumen de misiones como el empleo de armamento de alta precisión en esta fase inicial, donde Washington buscaba demostrar capacidad de penetración y neutralizar rápidamente la estructura defensiva iraní. “Este tipo de campaña aérea, con objetivos de alta prioridad y fuerte presencia de defensas antiaéreas, exige misiones complejas, apoyos múltiples y el uso de armas de última generación”, explicaba al Washington Post un exoficial de la Fuerza Aérea.