Si los padres diseñaran a sus hijos, no van a querer que sean arios. Eso ridículo. Eso sería como críar un hijo ajeno. Todo el mundo quiere criar a un hijo que tenga su cara. Lo que sucedería, hipotéticamente hablando, es que van a generar una versión mas perfecta, mas armoniosa, mas inteligente de ellos mismos en sus hijos. Es lo que la naturaleza intenta hacer cuando mezcla lo mejor de la mujer en su óvulo con el espermatozoide mas fuerte y poderoso del hombre. Lo mejor de ambos padres. Pero esta vez se podrá meter mano para hacerlo mas sano, mas inmune a las enfermedades, mas atlético, mas alto, mas musculado, y con un rostro mas armonioso y estético.