Bruno Molina
Miembro de oro
Cuento 4, del Concurso de cuentos navideños.
Música recomendada para su lectura, a continuación:
ARREPENTIMIENTO
En un lugar muy lejano de la ciudad principal del departamento de Cajamarca, a las alturas donde las lagunas altiplanicas aparecen, vive Santa. Santa como todos los años está dispuesto a hacer su acostumbrado y santo trabajo porque Dios lo quiere así, para este trabajo necesita de sus 9 cholos enanos chambeadores. Encontrarlos no fue fácil, pero la búsqueda de ellos fue con muchas ganas y en poco tiempo ya podía hacer un equipo qué funcionaba de las mil maravillas, casi como un call center Premium o un tambo de bebidas múltiples. ellos, los enanos, aunque no eran tan bajos, eran entregados a su humilde y satisfactoria labor
Uno de ellos es Mauro qué tiene una camisa a cuadros, pantalón de stripper, o sea, con botones a los costados, nunca nadie lo ha visto quitarse el pantalón de un jalón, pero tampoco nadie lo desea ver. Soñaba con ser bombero pero Papá Noel le ofreció un trabajo más heroico. Otro es Carmina el cuál quería ser doctor. Pero Santa le dijo que si trabajaba con él curaría a muchos niños de la tristeza. Otro era Gustavo, el enano Gustavo, vestido de zapatos negros, gorra de cuero negra, lentes oscuros, una sudadera gris con rayas blancas y un polo de el Che Guevara. Quería ser cuando era niño narco, pero Santa con un buen par de fierros y patadas en el trasero lo mando a trabajar con él. Gustavo era su sobrino, y se podía contar muchas historias de como el condenado Gustavo sacaba canas verdes en otras épocas.
Y como ven así por el estilo Santa convencía gente. cuándo llegó a 9 se dio cuenta que ya no necesitaba más cupos. O mejor dicho que ya no había. Entonces con la confianza qué tiene alguien que va a ser mantener las buenas costumbres se despertaba muy temprano con el canto de los gallos y dio una cachetada amistosa levantaba a sus trabajadores qué dormían en la sala, en el comedor, en alfombra del perro, en fin, que lo hacían en cualquier lugar acogedor para mimir.
Pero el Heroico Santa tenía un problema muy grande, tan coloso como su nombre: el toro de la Laguna del altiplano es muy Grinch. Posee el apodo de el loco cornudo. La bestia es respetada y temida por los Cholos que viven más abajo entre las faldas de las montañas.
Demás no está decir, por si se confunde el lector, nadie más que sus 9 trabajadores saben quién es quien es el. O sea que es como un agente ultrasecreto también.
Cuando la noche de un día antes de navidad llega
El lugar estaba tenebroso, la opacidad de clima aumentaba el miedo de lo desconocido, la noche estaba fea y fría, pues ya desde hace mucho rato se escuchaban los pasos pesados de un toro de cuatro patas. Gustavo estaba parado en la puerta frente a el una pequeña escalera de 4 peldaños daban a la calle, un toldo largo da vuelta a toda la casa y daba sombra y cubría un poco de la lluvia. Gustavo no se movio de su sitio y dio al precioso cigarro tres fumadas y lo tiró a la calle.
Los pasos se hacen claros y el joven de gorra de cuero negro se acordaba: "la Navidad antes era una guerra" decía mi tío y este monstruo es de esas épocas.
El toro se abalanzó y lo empujó contra el suelo, la lluvia era fría y empapaba los cuerpos de ambos adversarios, en cuestión de minutos ambos forcejeaban con sus brazos y piernas tratando de meter un codazo, un cabezazo... El gorro de Gustavo cayó al suelo después de recibir un puñete directo a la cabeza que sacudió todas sus ideas.
El toro se había convertido en un monstruo de dos patas, cuerpo ancho, tenía dos pequeñas alas de águila, una cola de serpiente. Así es como lo recuerda Gustavo.
Gustavo se paró rápidamente, un toro o el monstruo se jactaba de su victoria. ¡¡¡muchacho no verás la Navidad este año!!!. El joven se paró y fue investido por el toro monstruo atravesó con un cuerno su estómago.
La sangre del joven corría por la cara del Grinch.
Salió Santa en la puerta y vio a su sobrino ensangrentado desfallecido y herido; detrás de él después salieron los 8 trabajadores enanos
Mauro qué tiene una camisa a cuadros y pantalón de stripper salió con una manguera, estaba conectada a un caño, mojó al monstruo con mucha presión del agua, y en minutos después de mojarlo se sintió más débil. Mauro se sintió más débil porque el toro estaba recontra feliz.
- ¡¡Tú eres el krampus!! - Dijo un enano
- Es verdad- dijo dubitativo.
Papá Noel se acercó al enemigo y le dijo unas palabras en el oído; el terrible sujeto se asustó y se fue.
Se recomienda a los lectores, participantes o no participantes, a votar incluyendo estos criterios:
a) CONTENIDO
b) FORMA
c) OPINIÓN PERSONAL
Gracias.
Música recomendada para su lectura, a continuación:
ARREPENTIMIENTO
En un lugar muy lejano de la ciudad principal del departamento de Cajamarca, a las alturas donde las lagunas altiplanicas aparecen, vive Santa. Santa como todos los años está dispuesto a hacer su acostumbrado y santo trabajo porque Dios lo quiere así, para este trabajo necesita de sus 9 cholos enanos chambeadores. Encontrarlos no fue fácil, pero la búsqueda de ellos fue con muchas ganas y en poco tiempo ya podía hacer un equipo qué funcionaba de las mil maravillas, casi como un call center Premium o un tambo de bebidas múltiples. ellos, los enanos, aunque no eran tan bajos, eran entregados a su humilde y satisfactoria labor
Uno de ellos es Mauro qué tiene una camisa a cuadros, pantalón de stripper, o sea, con botones a los costados, nunca nadie lo ha visto quitarse el pantalón de un jalón, pero tampoco nadie lo desea ver. Soñaba con ser bombero pero Papá Noel le ofreció un trabajo más heroico. Otro es Carmina el cuál quería ser doctor. Pero Santa le dijo que si trabajaba con él curaría a muchos niños de la tristeza. Otro era Gustavo, el enano Gustavo, vestido de zapatos negros, gorra de cuero negra, lentes oscuros, una sudadera gris con rayas blancas y un polo de el Che Guevara. Quería ser cuando era niño narco, pero Santa con un buen par de fierros y patadas en el trasero lo mando a trabajar con él. Gustavo era su sobrino, y se podía contar muchas historias de como el condenado Gustavo sacaba canas verdes en otras épocas.
Y como ven así por el estilo Santa convencía gente. cuándo llegó a 9 se dio cuenta que ya no necesitaba más cupos. O mejor dicho que ya no había. Entonces con la confianza qué tiene alguien que va a ser mantener las buenas costumbres se despertaba muy temprano con el canto de los gallos y dio una cachetada amistosa levantaba a sus trabajadores qué dormían en la sala, en el comedor, en alfombra del perro, en fin, que lo hacían en cualquier lugar acogedor para mimir.
Pero el Heroico Santa tenía un problema muy grande, tan coloso como su nombre: el toro de la Laguna del altiplano es muy Grinch. Posee el apodo de el loco cornudo. La bestia es respetada y temida por los Cholos que viven más abajo entre las faldas de las montañas.
Demás no está decir, por si se confunde el lector, nadie más que sus 9 trabajadores saben quién es quien es el. O sea que es como un agente ultrasecreto también.
Cuando la noche de un día antes de navidad llega
El lugar estaba tenebroso, la opacidad de clima aumentaba el miedo de lo desconocido, la noche estaba fea y fría, pues ya desde hace mucho rato se escuchaban los pasos pesados de un toro de cuatro patas. Gustavo estaba parado en la puerta frente a el una pequeña escalera de 4 peldaños daban a la calle, un toldo largo da vuelta a toda la casa y daba sombra y cubría un poco de la lluvia. Gustavo no se movio de su sitio y dio al precioso cigarro tres fumadas y lo tiró a la calle.
Los pasos se hacen claros y el joven de gorra de cuero negro se acordaba: "la Navidad antes era una guerra" decía mi tío y este monstruo es de esas épocas.
El toro se abalanzó y lo empujó contra el suelo, la lluvia era fría y empapaba los cuerpos de ambos adversarios, en cuestión de minutos ambos forcejeaban con sus brazos y piernas tratando de meter un codazo, un cabezazo... El gorro de Gustavo cayó al suelo después de recibir un puñete directo a la cabeza que sacudió todas sus ideas.
El toro se había convertido en un monstruo de dos patas, cuerpo ancho, tenía dos pequeñas alas de águila, una cola de serpiente. Así es como lo recuerda Gustavo.
Gustavo se paró rápidamente, un toro o el monstruo se jactaba de su victoria. ¡¡¡muchacho no verás la Navidad este año!!!. El joven se paró y fue investido por el toro monstruo atravesó con un cuerno su estómago.
La sangre del joven corría por la cara del Grinch.
Salió Santa en la puerta y vio a su sobrino ensangrentado desfallecido y herido; detrás de él después salieron los 8 trabajadores enanos
Mauro qué tiene una camisa a cuadros y pantalón de stripper salió con una manguera, estaba conectada a un caño, mojó al monstruo con mucha presión del agua, y en minutos después de mojarlo se sintió más débil. Mauro se sintió más débil porque el toro estaba recontra feliz.
- ¡¡Tú eres el krampus!! - Dijo un enano
- Es verdad- dijo dubitativo.
Papá Noel se acercó al enemigo y le dijo unas palabras en el oído; el terrible sujeto se asustó y se fue.
Se recomienda a los lectores, participantes o no participantes, a votar incluyendo estos criterios:
a) CONTENIDO
b) FORMA
c) OPINIÓN PERSONAL
Gracias.