A Betortiz lo recuerdo en una entrevista con un afiche en una pared de "Natural Born Killers" y se vendía como el Truman Capote cholo.
Hacía poco que había enviado su cuento llamado "El General" al concurso de Caretas de las mil palabras que no ganó pero por su realismo y sordidez parecía estar basado en un hecho real.
Ha hecho un montón de enemigos y es probable que termine su vida solo y por mano propia luego de tomar sus pastillas y esnifar harta coca.