Lucio98
Miembro de plata
INSÓLITO: Le roban el iPhone y el celular envía señales del GPS que se encuentra en una comisaría de Lima: efectivos de la PNP se niegan a responder.
El celular fue arrebatado en la avenida Benavides. Horas después, el sistema de rastreo comenzó a ubicarlo dentro de una dependencia policial. El propietario acudió al lugar, pidió una verificación y no encontró respuestas. Lo inquietante es que el equipo continúa reportando la misma ubicación.
Hay robos que terminan en una denuncia policial y otros que abren interrogantes más incómodas. Este último parece ser el caso de un ciudadano que denuncia que su iPhone, sustraído hace unos días en Lima, continúa reportando su ubicación dentro de una comisaría, pese a que una revisión realizada en el lugar no permitió hallarlo.
El robo ocurrió el pasado martes en la avenida Óscar R. Benavides. Apenas ocurrió el hecho, el propietario activó las herramientas de rastreo del dispositivo y comenzó a seguir sus movimientos. Durante varias horas, la señal permaneció en el distrito de San Martín de Porres. Nada fuera de lo habitual para un teléfono que había cambiado de manos.
Sin embargo, conforme avanzó la noche, la ubicación empezó a desplazarse por distintos puntos de la capital. El recorrido quedó registrado en la aplicación de geolocalización del equipo. Lo que ocurrió después fue lo que sorprendió al afectado: el sistema comenzó a indicar que el teléfono se encontraba dentro de una comisaría de Lima.
Convencido de que podía recuperar el equipo, el ciudadano acudió personalmente a la dependencia policial alrededor de las 11 de la noche. Explicó lo sucedido y mostró la información que arrojaba el sistema de rastreo. Según su versión, se realizó una inspección en una de las áreas señaladas por la aplicación, pero el teléfono no apareció.
La historia pudo terminar allí, como un simple error tecnológico. Pero no ocurrió así.
Aproximadamente a las cuatro de la madrugada del día siguiente, el sistema volvió a emitir la misma señal. El iPhone seguía apareciendo dentro de la misma comisaría.
La insistencia de la ubicación plantea preguntas inevitables. ¿Se trata de una falla de geolocalización? ¿El dispositivo permanece realmente dentro del recinto policial? ¿Existe algún registro de equipos recuperados que no haya sido verificado adecuadamente? ¿Se agotaron todas las diligencias para descartar su presencia en el lugar?
El denunciante exige que se realice una revisión exhaustiva para determinar el paradero del teléfono y esclarecer por qué la señal continúa apuntando a la misma dependencia policial. Más allá del valor económico del equipo, el caso pone bajo la lupa los protocolos de custodia, registro y devolución de bienes recuperados.
Porque cuando la tecnología insiste una y otra vez en señalar el mismo lugar, lo mínimo que corresponde es una explicación. Y, hasta ahora, nadie parece dispuesto a darla.
Lo que nos sorprende es que el Comisarío Carlos Filiberto Vela Zeta, continúa sin responder sobre el tema.
Esperemos que el ministro del Interior José Zapata Morante no pase por alto estás situaciones en medio de fuertes cuestionamientos contra la Policía Nacional del Perú.
limagris.com
El celular fue arrebatado en la avenida Benavides. Horas después, el sistema de rastreo comenzó a ubicarlo dentro de una dependencia policial. El propietario acudió al lugar, pidió una verificación y no encontró respuestas. Lo inquietante es que el equipo continúa reportando la misma ubicación.
Hay robos que terminan en una denuncia policial y otros que abren interrogantes más incómodas. Este último parece ser el caso de un ciudadano que denuncia que su iPhone, sustraído hace unos días en Lima, continúa reportando su ubicación dentro de una comisaría, pese a que una revisión realizada en el lugar no permitió hallarlo.
El robo ocurrió el pasado martes en la avenida Óscar R. Benavides. Apenas ocurrió el hecho, el propietario activó las herramientas de rastreo del dispositivo y comenzó a seguir sus movimientos. Durante varias horas, la señal permaneció en el distrito de San Martín de Porres. Nada fuera de lo habitual para un teléfono que había cambiado de manos.
Sin embargo, conforme avanzó la noche, la ubicación empezó a desplazarse por distintos puntos de la capital. El recorrido quedó registrado en la aplicación de geolocalización del equipo. Lo que ocurrió después fue lo que sorprendió al afectado: el sistema comenzó a indicar que el teléfono se encontraba dentro de una comisaría de Lima.
Convencido de que podía recuperar el equipo, el ciudadano acudió personalmente a la dependencia policial alrededor de las 11 de la noche. Explicó lo sucedido y mostró la información que arrojaba el sistema de rastreo. Según su versión, se realizó una inspección en una de las áreas señaladas por la aplicación, pero el teléfono no apareció.
La historia pudo terminar allí, como un simple error tecnológico. Pero no ocurrió así.
Aproximadamente a las cuatro de la madrugada del día siguiente, el sistema volvió a emitir la misma señal. El iPhone seguía apareciendo dentro de la misma comisaría.
La insistencia de la ubicación plantea preguntas inevitables. ¿Se trata de una falla de geolocalización? ¿El dispositivo permanece realmente dentro del recinto policial? ¿Existe algún registro de equipos recuperados que no haya sido verificado adecuadamente? ¿Se agotaron todas las diligencias para descartar su presencia en el lugar?
El denunciante exige que se realice una revisión exhaustiva para determinar el paradero del teléfono y esclarecer por qué la señal continúa apuntando a la misma dependencia policial. Más allá del valor económico del equipo, el caso pone bajo la lupa los protocolos de custodia, registro y devolución de bienes recuperados.
Porque cuando la tecnología insiste una y otra vez en señalar el mismo lugar, lo mínimo que corresponde es una explicación. Y, hasta ahora, nadie parece dispuesto a darla.
Lo que nos sorprende es que el Comisarío Carlos Filiberto Vela Zeta, continúa sin responder sobre el tema.
Esperemos que el ministro del Interior José Zapata Morante no pase por alto estás situaciones en medio de fuertes cuestionamientos contra la Policía Nacional del Perú.
INSÓLITO: Le roban el iPhone y el celular envía señales del GPS que se encuentra en una comisaría de Lima: efectivos de la PNP se niegan a responder
El celular fue arrebatado en la avenida Benavides. Horas después, el sistema de rastreo comenzó a ubicarlo dentro de una dependencia policial. El propietario acudió al lugar, pidió una verificación y no encontró respuestas. Lo inquietante es que el equipo continúa reportando la misma ubicación.
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