"Bienvenidos al cementerio de hombres vivos": la brutalidad en la megacárcel de Bukele que denuncian 8 de los venezolanos deportados

MaximoDecimoMeridio

Miembro frecuente
Registro
11 Ago 2025
Temas
3
Mensajes
67
Likes
20
Puntos
30
Ubicación
Perú
79647330-7931-11f0-ab3e-bd52082cd0ae.png.webp


Contexto:
En marzo de 2025, Estados Unidos deportó a más de 230 venezolan**os a El Salvador, acusándolos sin pruebas de pertenecer a una banda criminal. La controversia se agravó debido al uso de una Ley de Enemigos Extranjeros casi bicentenaria y la negativa a detener los vuelos pese a una orden judicial. Estos migrantes fueron recluidos en el enorme Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad diseñada para albergar a pandilleros peligrosos.

d054eba0-7956-11f0-aaf6-d3dc859efb2f.jpg.webp


El problema​

Lo que inicialmente se justificó como una medida contra el crimen organizado devino en una acusación de abuso sistemático. Muchos de los enviados no tenían antecedentes penales y fueron identificados a partir de rasgos como tatuajes o cortes en el cuello y orejas. Fueron desplazados a una instalación donde, según aseguran los deportados, prevalecieron el silencio, la violencia institucional y la deshumanización total.

Declaraciones estremecedoras​

Ocho de los deportados describieron su estadía en el CECOT como un infierno:
  • Decían que los obligaban a comer en el suelo, con las manos, “como animales”, bajo golpizas constantes y sin productos de higiene.
  • Relataron que intentaron borrar un tatuaje mientras estaban esposados y fueron atacados físicamente sin razón aparente.
  • Revelaron que les dispararon perdigones, que las camas eran de lata, y que nunca vieron abogados ni jueces; estaban completamente incomunicados.

Impacto​

La revelación de estos relatos desató reacciones a varios niveles:
  • En Venezuela, las autoridades anunciaron una investigación por posibles violaciones a los derechos humanos.
  • En el plano internacional, el caso encendió alarmas sobre los límites de la política migratoria, el uso de leyes arcaicas sin justificación clara y el peligro de deportaciones masivas sin respeto al debido proceso.
  • Para los citados, el regreso fue apenas el comienzo. El gobierno salvadoreño calificó el intercambio como un logro diplomático, mientras que los exdetenidos regresaron con secuelas físicas y emocionales profundas. El presidente Bukele, por su parte, trató de desacreditar las críticas aduciendo confrontación política.


https://www.bbc.com/mundo/articles/cwy19wx0g8qo
 
Última edición:

Últimos mensajes

Atrás
Arriba