Aquí hablan huevadas, puras huevadas.
Yo puis soy de la puna ¿ya? y allá arreba en el cerro tampoco no nos lo usamos mas que ojotas hechas de piel de llánta.
Lo cierto es que ellas vienen de un país donde no hay invierno con frío que se sienta. Por costumbre, salen a como siempre, con sus chancletas.
Donde yo he vivido, en zonas donde cae nieve en la ciudad y se acumula hasta las rodillas y a veces hasta la cintura, por ahí, para remover la nieve sale un vecino que es de El Salvador, con chacletas y camiseta a remover la nieve.
Yo no me reí de él porque me acuerdo que en Barranco se burlaban de mí ya que ellos estaban luciendo sus abrigos de cuero, de lana de huanaco y otras de sintéticos de marcas extranjeras, y yo en cambio iba a la tienda del chino de la esquina a comprar cigarrillos apurado en camiseta en pleno frío.
Tú más bien, no te preocupes de las venecas y sus chancletas y ponte más bien tus zapatos de cuero de piel de pulga, con medias de polyester y protégete del frío invernal lo mejor que puedas.